
Hay días en los que a todos nos cuesta trabajo levantarnos, ponernos en marcha. Hay días en los que sueñas con otro mundo, con otra vida. Hay días en los que todos tenemos un deseo oculto que no confesaremos jamás. Hay días óptimos para empezar cualquier revolución, y al día siguiente en cambio tienes unas ganas terribles de replegar velas, de retirarte de todo.
Hoy no quería nada especial, nada en particular, ningún pastel especial, ningún verso a la vista, ningún viaje en marcha. Ninguna historia que rescatar, nada que contar. Nada en exceso ni nada en falta. Un día sin perfil, sin intereses.
Con un día como este sólo se me ocurre una cosa. He escuchado que anda por la casa, sus pisadas son inconfundibles, el aroma a café y a pan tostado me confirma que anda descalza y de puntillas de aquí para allá. Por culpa de la primavera que emerge, escucho como estornuda en voz bajita para no molestar. Toseré yo, como si fuera una réplica a su estornudo. Será una llamada discreta.
Así ha sido, a su segundo estornudo mi tercer tosido ligero, un pequeño y discreto garraspeo. Ha aparecido en mi habitación.
-Vaya te has despertado. Sabes que no me gusta despertarte nunca. Veo que tienes los ojos tapados con aquel pañuelo de seda que me regalaste hace mil años. Hoy el día es radiante. Brilla el sol. Huele a primavera auque eso a mí me molesta, ya sabes. Pero veo que tú no quieres abrir los ojos al mundo.
Así es. No diré nada. Soñaré cada movimiento que quiero que ocurra, de ahora adelante. Y así será. Es divertido. Es un juego que siempre funciona. Yo sueño y ella es como si escuchara mis palabras invisibles.
Quiero que deje de hablar y comience a tararear esa melodía secreta para los dos.
- Naaaaanaaaa...naaaaa...mmmmm...naaaa-naaan....mmmmm.. Veo que quieres jugar al juego secreto...naaaa-naaaaaaa-mmmmmmm....
Quiero que deje caer toda su ropa sobre el suelo de mi refugio.
-Sabes qué hago??...eso que cae al suelo es todo lo que me quedaba encima...muy poco como has podido escuchar...
Quiero que se suba encima de mí. Que me secuestre, que impida que salga hoy de mis cuatro paredes. Quiero que sea más mala que nunca, más tierna, más delicada y más salvaje que cualquiera de mis sueños.
- Tu lo que necesitas hoy es quedarte todo el día en la camita, con los ojos cerrados. Bien atadito. Yo te daré todo cuanto necesitas. Necesitas la dulzura de la miel y la fuerza de la bestia que llevo dentro. Te retendré para mí. Te informo que eres mi prisionero oficial. No pediré por ti un rescate. Sólo voy a quedarme con tus deseos, con tus mejores sueños. Eres mío, sin remedio, sin concesiones.
Hoy va a ser un día sorprendente. El juego ha empezado.
Hoy no quería nada especial, nada en particular, ningún pastel especial, ningún verso a la vista, ningún viaje en marcha. Ninguna historia que rescatar, nada que contar. Nada en exceso ni nada en falta. Un día sin perfil, sin intereses.
Con un día como este sólo se me ocurre una cosa. He escuchado que anda por la casa, sus pisadas son inconfundibles, el aroma a café y a pan tostado me confirma que anda descalza y de puntillas de aquí para allá. Por culpa de la primavera que emerge, escucho como estornuda en voz bajita para no molestar. Toseré yo, como si fuera una réplica a su estornudo. Será una llamada discreta.
Así ha sido, a su segundo estornudo mi tercer tosido ligero, un pequeño y discreto garraspeo. Ha aparecido en mi habitación.
-Vaya te has despertado. Sabes que no me gusta despertarte nunca. Veo que tienes los ojos tapados con aquel pañuelo de seda que me regalaste hace mil años. Hoy el día es radiante. Brilla el sol. Huele a primavera auque eso a mí me molesta, ya sabes. Pero veo que tú no quieres abrir los ojos al mundo.
Así es. No diré nada. Soñaré cada movimiento que quiero que ocurra, de ahora adelante. Y así será. Es divertido. Es un juego que siempre funciona. Yo sueño y ella es como si escuchara mis palabras invisibles.
Quiero que deje de hablar y comience a tararear esa melodía secreta para los dos.
- Naaaaanaaaa...naaaaa...mmmmm...naaaa-naaan....mmmmm.. Veo que quieres jugar al juego secreto...naaaa-naaaaaaa-mmmmmmm....
Quiero que deje caer toda su ropa sobre el suelo de mi refugio.
-Sabes qué hago??...eso que cae al suelo es todo lo que me quedaba encima...muy poco como has podido escuchar...
Quiero que se suba encima de mí. Que me secuestre, que impida que salga hoy de mis cuatro paredes. Quiero que sea más mala que nunca, más tierna, más delicada y más salvaje que cualquiera de mis sueños.
- Tu lo que necesitas hoy es quedarte todo el día en la camita, con los ojos cerrados. Bien atadito. Yo te daré todo cuanto necesitas. Necesitas la dulzura de la miel y la fuerza de la bestia que llevo dentro. Te retendré para mí. Te informo que eres mi prisionero oficial. No pediré por ti un rescate. Sólo voy a quedarme con tus deseos, con tus mejores sueños. Eres mío, sin remedio, sin concesiones.
Hoy va a ser un día sorprendente. El juego ha empezado.
El vecino del 4º
posdata: soñar es fácil...aunque sigo conociendo a gente que le parece imposible e innecesario...





