martes, 21 de octubre de 2008

Al otro lado.-




Creo que es tarde. Como casi todas las noches. No importa, ni tengo prisa ni mañana madrugo. Al otro lado de la puerta alguien golpea sutilmente.
-Si tapas con tu dedo la mirilla no se si te abriré la puerta. Quién eres?...
El silencio es toda respuesta. Un olor irresistible me atrapa. Como si unos gemidos que sólo yo escucho me invitaran a abrir. Ahora no golpea la puerta, la acaricia, lo siento con toda claridad como si me recorriera todo el cuerpo una mano suave, sensible, cautivadora e invisible. Me excita sin que pueda evitarlo. Entra en mi cuerpo para mezclarse con mis más ocultos e inconfesables deseos ancestrales.
- Quién eres?...mi última amante?...mi musa preferida?...mi último deseo?...lo que siempre he esperado?...mucho más que todo eso???...Dime algo...
Nada más que silencio. Todo se detiene. Un segundo se me hace infinito esperando una respuesta.
A la mañana siguiente, mi primera impresión es que mi último sueño tendré que contárselo a alguien para buscarle alguna explicación porque los psicólogos están demasiado caros. Al abrir los ojos para empezar el día sobre una de mis manos tengo un pañuelo blanco, bordado, por momentos me sobrecoge el hallazgo aunque su delicado tacto me reconforta y cautiva. Tiene dibujados unos labios con carmín. Sobre mi mesita de noche en un vaso a medias de agua hay una rosa roja que tiene dibujada, en uno de sus pétalos, una luna.
Humedezco mis labios como si fuera a decir algo, aunque soy consciente que estoy solo, me paso las manos por la cabeza un poco para colocarme el pelo, un poco para intentar aclararme. Creo que necesito un zumo, un café y algo dulce.



El vecino del 4º


posdata: no hay más camino que el que se anda ni más fantasía que la que se vive...en todo caso... siempre nos quedarán los sueños...

jueves, 16 de octubre de 2008

Balance equilibrado.-



Se detuvo, su cuerpo sudaba por todos sus poros. Se recogió el pelo con una de sus manos. Dejó de jadear. Intento tomar aire como para recuperarse. Encima de él, galopando sin control, se creía la diosa del deseo coronando el universo. Delicadamente se retiró para quedarse mirando su glande instantes antes del momento final.

- Si quieres que siga me tienes que pagar.
- Lo que quieras bombón. Soy tuyo.
- Son quinientos euros.

El se levantó y sin regatear buscó entre sus bolsillos, en uno de los cajones de la mesita de noche, con unas cuantas monedas consiguió la suma total. Sin regateos. Sus ojos, su cuerpo y sus gritos dieron por bien pagados aquello.

- Cariño, no sé cuanto cobran las prostitutas, pero si cobran esto... no entiendo como no se forran.
- No sé, nunca antes había pagado.

Llevaban siete años de matrimonio. Buscando siempre entre el deseo y la fantasía que el sexo fuera uno de sus secretos mejor guardado. Siempre escapando del aburrimiento y la monotonía. Aquello les gustó. El comenzó a pagar religiosamente. Si había extras en la cama el precio subía, pero siempre el límite fue el precio de la primera vez.
A los pocos meses el empezó a hacer horas extras en el trabajo. Más tarde pidió un adelanto de las pagas extras, un crédito personal, comenzó a pedir prestado a sus amigos. Lo dejó arruinado. Anduvo pidiendo en los semáforos y a las puertas de las iglesias. Pensó en robar, dar un buen golpe, aunque el miedo se lo impidió.

Aquella noche por su mirada ella estaba ardiendo, más allá de los límites, sus ojos clavados en su entrepierna. El en cambio no sabía cómo decir que le habían despedido. Ella comenzó a mojar su dedo índice en la miel, restos del postre de la cena, saboreando el dulce néctar sin dejar de mirarle fijamente. Abrió sus piernas como si el universo naciera allí mismo.
- Ven pequeño. No te asustes.
Sin mediar palabra se abalanzó a devorar todas sus mentiras, sus desfalcos, su despido, la pérdida de amigos. Cuando ella estaba a punto de gritar como el volcán perdido en la noche de los tiempos. El levantó su rostro y con los ojos un tanto idos dijo.

- Ahora te toca a ti. Si no pagas hoy no hay más sexo.
- Sí cariño, duplicaré tus pagos pero sigue.

A los pocos meses en aquel domicilio, a pesar de la crisis, el balance de cuentas estaba equilibrado

El vecino del 4º


Posdata: miré a los bancos y no encontré nada, miré a los políticos y no sabían qué hacer...siempre supe que la economía doméstica busca las salidas mejores, las mejores recetas...


miércoles, 8 de octubre de 2008

Gigantes en el horizonte.-






- Querido amigo y fiel compañero de fatigas, querido Sancho. Es como si hubiera estado soñando demasiado tiempo, me despierto como si hubieran pasado años desde la última noche. Con el cuerpo un tanto dolorido, cansado, acaso confundido. Es como si hubiera tenido cientos de pesadillas. No sé bien qué decirte.

- Así parece mi señor Don Quijote. Ándese con cuidado, ha estado reponsando de su convalecencia. Ándese con cuidado se lo ruego, por una vez, hágame caso y discúlpeme si oso en darle consejos.

- Bien querido Sancho te contaré un secreto. Aún recuerdo aquella otra vez con recuerdos agridulces. Pero créeme querido Sancho. En esta ocasión he vuelto a ver Gigantes. Enormes, colosales, altivos, casi infinitos, allá en el horizonte sobre las colinas de siempre.

- Mi señor no me asusteis. Recordad que aquello no fue para repetirlo, ni siquiera para rememorarlo.

- Los he visto Sancho. Pero esta otra vez, no se qué decirte sobre sus intenciones. Acaso estoy confundido. Es como si este mundo hubierase envejecido y transformado.

- Recordad a vuestra amada Dulcinea mi señor. Eso os hará bien. Poco a poco iremos recomponiendo este escenario. Yo también estoy un tanto confundido y desonrientado.

- Como siempre mi buen Sancho, vuestra lealtad me emociona, vuestros consejos me reconfortan...ahhhh!!!! y mi amada...ella es el centro de todas mis esperanzas, todas mi batallas, las perdidas y las ganadas...en fin...descansaré un poco más... pero juraría que ví esos Gigantes...



El vecino del 4º


posdata: quiero ser quijote y sancho...sólo porque sé que tú serás mi dulcinea...

sábado, 27 de septiembre de 2008

Crisis financiera.-




- Buenas, verá señor director del banco. Venía a comentarle unas cosas sobre mi hipoteca y demás asuntos relacionados con mi economía doméstica.
- Sí como no, siéntese, como ve usted estamos muy ocupados, iremos directo al asunto para ahorrarnos tiempo, que como bien sabrá antes se decía que era oro, ahora se dice que el tiempo es petróleo. Bien. El asunto es muy sencillo, son malos tiempos para todos, vuelva a leerse las condiciones de su hipoteca. Como sabrá no está en mis manos...procure estar atento a su saldo y no deje de pagar todos los meses...porque estas cosas cuando se complican no están en mis manos... comprende???...
- Si, claro, si no pago inician de oficio tramite y me subastan la casa. Es así???...
- Bueno sí, pero claro no tiene por qué ocurrir...tranquilícese no???. Tómese un caramelito de menta para aclarar su voz.
- Ya...comprendo...no se preocupe señor director...buenos días y hasta la próxima. Que tenga un buen día...

El día era gris aunque el calor sofocante, un día de esos en que el bochorno golpea lentamente. Tragó saliva, no sabía como explicar a su familia que seguramente en pocos días se quedarían sin casa. El director lo había dejado claro. El proceso se iniciaría sin remedio, sin marcha atrás.

Al mismo tiempo en otro lugar de esa misma ciudad la conversación era parecida.

- No te preocupes Espencer, tenemos a los compromisarios atados por las pelotas.
- Pero es seguro?...en las noticias parece que no quieren soltar la pasta.
- Bueno es normal tienen que polemizar para quedar bien con sus votantes. Pero al final el sistema soltará los dólares que hagan falta. No podemos permitir que los bancos salten por los aires. Uno de los primeros es el nuestro...recuerdas???...
- Ya. Esperemos que así sea. Hay mucho en juego... por cierto y se va a buscar una salida para los usuarios .
- Los usuarios???...quienes son los usuarios???...relájate...tómate tu combinado...es momento de salvar la institución y de empezar a comprar propiedades.


El aire se recalienta, la tarde va dejando paso a una noche incierta. Unos sudan por el miedo que va empezando a ser colectivo mientras otros se frotan las manos. Sus ojos brillan como cuchillos al rojo vivo. Sobre la ciudad corren las hojas de los periódicos anunciando que la crisis va en serio.


El vecino del 4º


posdata: estaba en mi ventana y el viento me ha traido estas palabras envenenadas...no siempre veo jazmines y azucenas...sorry...así es la vida...

jueves, 18 de septiembre de 2008

Amantes desaparecidos.-



...hay un vieja leyenda que cuenta que un día el mar y el río marcharon juntos de la mano para descubrir el mundo, para intentar saborear su amor imposible...anduvieron por muchos parajes, conocieron reyes, se mezclaron con el pueblo llano...hasta que al final llegaron a un hermoso desierto...cuentan que quedaron enamorados de tanta arena seca y ardiente... que decidieron quedarse allí para siempre, para pasar desapercibidos, sin tener que dar explicaciones...ellos, mar y río, enamorados imposibles, se enterraron para siempre entre las arenas de algún lugar desconocido...



el vecino del 4º


posdata: ...cuentan que en noches de luna, si se está atento, se escuchan gemidos entre las arenas de los desiertos, suena cómo música de amantes...

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Se fue.-



Se marchó de casa para siempre para evitar volver a sacar ninguna bolsa de basura más. Un polifacético artista como él, un poeta de las partituras, un delicado violinista. Sus amigos siempre bromeaban con él, cada vez que se reunían en su mansión para aquellas veladas interminables y tan enriquecedoras. En el fondo le admiraban, un tipo extraño, peculiar, introspectivo pero sociable. Dominaba varios instrumentos, era excelente en las esculturas de granito, fundía como nadie el bronce, sus fotografías habían recorrido el mundo varias veces, alguna de sus novelas habían saltado las barreras comerciales. Tenía tiempo para todo y sin embargo sus amigos bromeaban con él con un asunto recurrente y con aparente poca importancia.


- No puede ser amigo - le repetían una y otra vez- un tipo que puede llegar a tantas cosas, que domina tantas artes... ¿cómo jamás a sacado una bolsa de basura a la esquina de su casa?. Es una experiencia enriquecedora. Pruébalo.

- Ya sabéis. Mamá nunca me encomendó tareas o responsabilidades de ese tipo.

Las risas y el eco se mezclaban con la tenue luz de las velas. Un discreto olor a habanos se mezclaba con el sándalo encendido en lugares estratégicos. Licores variados y montones de hielos junto a pasteles exquisitos que apenas eran tocados. Una mesa abarrotada de comensales, que recordaba a siglos anteriores, presidida por un tipo incomodado por la misma broma de siempre.

Los últimos invitados se marcharon poco antes de las cuatro de la mañana.

-Tomás, por favor, prepárame una bolsa de basura con algunos restos de esta noche. No la cargues demasiado. Es mi primera vez.

Fue todo lo que dijo a su cómplice, viejo amigo y mejor mayordomo que jamás uno pudiera imaginarse.

- Muy bien. Como quieras. No creo que te hayas perdido demasiado en los últimos cuarenta años.


Esa fue la última noche que lo volvieron a ver.

Yo por mi parte sigo recogiendo cartones en las noches de luna llena, es cuando mejor trabajo. Además también sigo viviendo cerca del vertedero de mi podrida ciudad. Sólo que últimamente algunas noches alcanzo a escuchar bellas melodías de un viejo instrumento. Puede que no entienda nada de música pero ese violín se me ha metido en el alma. He, además, notado como si una mano invisible modelara cada noche ,extrañas, pero fascinantes esculturas con los restos que los camiones vuelcan sin demasiadas contemplaciones. En el suelo a veces he llegado a leer poemas compuestos con botellas de cristal y cartones de leche. Quien diría que las musas también pueden habitar en un lugar tan infecto como este. No tengo dinero para ir al psicólogo ni quiero dejar de beber. Se además que no podría contárselo a nadie, quién me creería. A mí total me importa todo bien poco. Para mañana tengo suficientes reservas de comida, tabaco y bebida, que como está la cosa no voy mal.


Espero que esta noche la música me vuelva a ayudar a conciliar el sueño.






El vecino del 4º




Posdata: Desde mi ventana además de amantes que se entremezclan en sus jugos y deseos también se ve el mundo de cerca con detalles más indigestos...Amor, azucar, tragedia y locura...tenemos de to...

viernes, 29 de agosto de 2008

Caminos nuevos, viejos caminos.-




En este universo estival de la fantasía he viajado desde un lugar sin nombre, antiguas tierras que decían de “Conquistadores” , hasta un universo nuevo, un lugar de viejas tierras de olivos centenarios junto a otros más jóvenes. Sin embargo hay muchas cosas que me recuerdan mi anterior vida. Los amantes también se buscan entre las sombras y en las noches de luna llena sus aullidos me siguen poniendo los pelos de punta. Por otra parte cuando amo sin control siempre creo que no terminará nunca el instante en el que tu cuerpo no es tuyo estando dentro del otro. Tus sentidos no se pueden controlar y el fluido escapa a tus deseos, tus sueños y tus anteriores experiencias. Cada vez que amas como un animal primitivo, si no encuentras algo nuevo, la cosa, tiene poco sentido, creo. Algo mecánico que sólo se repite una y otra vez puede que deje de tener sentido. En cambio un juego eterno de descubrimientos, dónde reconozco que hay quien pueda pensar que no hay nada por descubrir, a mí me sigue fascinando. Qué le vamos a hacer...yo sigo apostando descubrir entre la nada y el infinito...

Estos días el viento solano acorrala a las plantas, a los animales y a los homínidos nos vuelve más despistados, recelosos, lentos y pendencieros. No hay manera de ver musas ni poetas con viento solano. Ni siquiera dejando un vaso con hielo picado, ron y azúcar de caña y un poco de hierba buena bien golpeada. Dicen que falta poco para que venga el reponedor viento ábrego. Que así sea. Esta sensación de dormir entre el fuego de la noche y el viento ardiente hace que los cuerpos caminen sin rumbo cierto, sin deseos, sin sueños de esos que alivian los males del alma.

Abro la ventana y cienes y cienes de olivos me miran, veo entre sus hojas cuerpos desnudos que se insinúan sin reparos abiertamente. Sus lenguas danzan a plena luz del día y en un instante la danza del viento se mezcla con la pasión de los cuerpos juguetones. Una mancha de aceite me resbala por las mejillas, la emoción me puede. Y en las tierras de Andalucía qué otra cosa se puede llorar que no sea aceite virgen de la almazara más próxima. Mis pies se asientan sobre las señoriales tierras de Canena, nacida de Jaén y en el corazón de los olivares más mimados del universo que conozco. Las mujeres tienen unos labios carnosos, unas miradas entre el fuego y el hielo distante, sus cuerpos se esculpen sobre caminos de romero y menta. Besan con un ligero sabor a menta y anises molidos. Si bebes en sus fuentes eternas ya nunca más vuelves la mirada ni al mar ni a otros ríos.

Paseo entre el polvo del Sur y los sueños de las palabras que me invitan a seguir guardando algunos secretos inconfesables. Mi memoria a veces es infinita, a veces sólo le caben unas escasas palabras: Sus labios, sus caderas, sus cabellos, sus silencios por debajo de sus gemidos.

Veo al fondo del camino que viento cambia de dirección.

Ábrego que tanto te esperan, dales los que les quitó el solano.


El vecino del 4º



Posdata: un recuerdo especial a ustedes las que habitan en el Sur: Mariquilla, Gata, Coco, y mucha más gente que olvido, mi memoria flaquea con el calor, seguro...