La enorme cicatriz que brillaba en su mejilla derecha, en realidad le cruzaba todo su alma. De una parte a la otra, en vertical. Cuando llegaban los cambios de tiempos le dolía de una manera especial. Solía rascarse disimuladamente, mientras los demás andaban distraídos en sus cosas.
Su dedo índice la repasaba una y otra vez, aunque con disimulo, porque desde el primer día se juró no olvidar aquella marca. Aunque tampoco era conveniente que nadie pensara que esa podría ser su debilidad. Sólo esperaba el mejor momento para una venganza apropiada. Todos tenían que saber que él era el más temible y cruel de todos los bucaneros. Los que vivían aún, los que habían muerto en tiempos pasados, e incluso más que los que habrían de nacer en otros tiempos futuros.
Mórgan, aquella mañana tras levantarse, escupió sobre el suelo de madera, se rascó la entrepierna porque las ladillas no paraban de picarle, y aún bostezando pidió ron caliente y que alguien le trajera la vieja pipa encendida.
El día se había levantado azul brillante, una suave brisa con sabor salado y a mar abierto le golpeaba el rostro agrietado, reseco y sin afeitar. Unos cuantos marineros huyeron cuando oyeron subir por las escaleras al capitán. Le precedían unas toses secas, el ruido de sus botas y como le sonaban todas las armas que colgaban de su cinturón, siempre a mano para entrar en batalla cuando fuera preciso. Dos enormes pistolas, siempre cargadas, un par de espadas, una a cada lado, y al menos, que se viera a simple vista tres puñales con diferentes formas. Sobre su hombro, casi siempre, una asustadiza cacatúa a la que llama Heleen.
La cubierta permanecía en solitario, el barco navegaba a una velocidad perfecta, como si se dejara llevar sólo, sin tripulación alguna, en busca de sirenas y tesoros.
-Me acabo de levantar, es que no hay nadie por los alrededores???...Nadie piensa decirme nada???...Ya sabéis que no me gusta estar solo...dónde se mete la gente en este maldito lugar??? O es que queréis que para desayunar cuelgue a alguien de la vela mayor???...Vamos... venid aquí de inmediato...
-Shhhhhhhsssssss!!!!....Calla, Jaime...qué haces dando gritos a estas horas...como despiertes a tu padre...seguro que te manda a lavar otra vez el coche...anda...calla y tómate la leche con los cereales... qué tal has dormido???...anoche te oí gritar, parecía que tuvieras una pesadilla, si es que ya te he dicho que lees libros y más libros... un día de estos de pasará algo como a Don Quijote...anda...come que esto te sentará bien...
-Como quieras mi bella Dulcinea...
-Si te oye tu padre...anda no digas más bobadas, calla y tomate un buen desayuno que es lo que necesitas.
El mar estaba, al fin, en calma, el horizonte dibujaba una línea delgada azul y en el cielo un sol de justicia calentaba las velas de un barco que invisible recorría los mares del otro lado del infinito. Robarían los tesoros escondidos y amontonados por todos aquellos usureros y comerciantes que a su vez antes robaron en cualquier parte del universo. El olor a ron, sal y viento fresco se mezclaba con los deseos de poder besar a una bella mujer la próxima vez que atracaran en puerto.
el vecino del 4º
posdata: las fantasías que nacen de las lecturas fantásticas son indescriptibles...es un placer que va más allá de cualquier lugar y que permanece en nuestro interior, junto a los mejores secretos sin duda...





