
Me gustaría que te quedaras con esta imagen. Estás viendo Paris, aquí sentada sobre un bordillo de granito. Estás viendo Paris cuando estaban empezando a construirlo. Los comienzos, los inicios tímidos y con fuerza. Te dije un día que podrías ver una de esas ciudades con las que has soñado sin saber qué soñabas exactamente.
Ahí están los parisinos, afanandose por encontrar el hueco en este espacio, por dibujar un mapa de callejuelas, espacios para los grandes edificios, garitos para beber todo tipo de brebajes.
Si cierras los ojos lo verás todo mejor. Verás como se escuchan los susurros de los enamorados, sus gemidos, sus suspiros. Suena música de violín meláncolico, más al fondo un contrabajo que intenta ponerse de acuerdo con un clavecin.
Corren los caballos tirando de carruajes dorados, huele a estiercol fresco y agua sucia por muchos rincones. Pero la niebla lo envuelve y suaviza todo de una manera especial. Si esperas unos instantes la primavera inundará todos los rincones con miles de flores que parecen poemas que nacen sobre la tierra, casi virgen.
Te dije mi amor, que verías conmigo una ciudad especial, en la que se pueden contar historias infinitas en una sola palabra.
-...qué... por qué me miras???...
- siempre que duermes te miro sin hacer ruido...
- sabes???...he vuelto a soñar con Paris? pero tu aliento me ha despertado...cuándo me llevarás???...me lo prometiste...recuerdas???...
- si, ya sabes, ahora estamos indignados, la crisis casi se nos lleva todos los sueños...pero te prometí que te llevaría a Paris...siempre cumplo las promesas...aunque bien sabes... que nunca sé cuando...
el vecino del 4º
posdata: se ha vuelto a quedar dormida como una musa agotada, se ha aferrado a su almohada buscando entre las callejuelas del Paris primigenio...yo sigo mirándola entre la niebla que se dibuja a sí misma...duerme pequeña...yo seguiré aquí dibujando poemas, sueños y caminos infinitos entre la palabra y la fantasía...