sábado, 16 de febrero de 2008

La ventana de la imaginación.-



Yo, ya saben, desde mi ventana es increíble el imperio que puedo llegar a controlar visualmente, un imperio sin lujos, sin reinado, sin burocracia, un imperio de la imaginación. Puedes encontrar cualquier sorpresa, hoy estuve un rato un tanto intranquilo, no había movimientos, no veía nada desde mis ventanas, desde ninguna de ellas, eso es raro, muy raro, nunca suele ocurrir. Desconcertante.

Sin embargo, cuando mi preocupación estaba comenzando a ser mas que peligrosa. A lo lejos, alcancé a vislumbrar una silueta femenina que me resultó conocida, ya vista y vivida en muchos otros momentos, y que sin embargo seguía siendo un tanto desconocida para mí. Incluso me llegó con nitidez el olor penetrante de su cuerpo, un aroma sensual directo, sin rodeos, que me transmitió pasión instantánea. Quedé atrapado por aquella extraña tan conocida. El color de sus cabellos eran como el fuego más intenso, sus ojos azules de mar eterno anunciaban el grito de la canela y el suspiro eterno y amoroso del Levante. Acerté también a ver que su desnudez se asomaba a sus propios deseos. Y por su rostro, debían de ser unos deseos muy ocultos, muy lascivos, tal vez estaba viendo en primicia sus más ocultos sueños.

Allá tenía aquella conocida al fondo, como dibujada por el mejor de los acuarelistas de siglos anteriores. La grité para llamarle la atención, para que se percatara de que estaba frente a ella, pero no me contestaba. Su cuerpo desnudo, su torso exultante miraba hacia el infinito, toda la lascivia y el fuego de su pasión hizo que mi cuerpo cambiara de aspecto y de estado. De repente me comenzó a subir la temperatura, el sudor pronto corría por mi cuerpo, la respiración se entrecortaba sin avisarme. Me faltaba el aire en mis pulmones, ni todo el viento del Sur me hubiera repuesto. Aquella figura inmóvil a lo lejos, en el espacio, en el tiempo, pasó de la quietud más impasible al movimiento mas enloquecido. La desconocida, la diosa, se encontraba amándose a sí misma, a sus propios sueños, y a medida que más la miraba más mujer me resultaba. Más accesible. Pero no logré que me contestara. Grité como nunca, como cuando nací por primera y única vez. La pasión y el desasosiego de mi cuerpo se iban transformando en la emoción esperada. Sabía que ella me contestaría. Pero no sabía si podría aguantar la espera. Giró su cuerpo, levantó sus ojos que se clavaron como fauces de un felino sobre el centro de mi alma, sobre mi propio sexo. Sobre todas y cada una de mis fantasías.

En aquel instante comprendí para siempre lo que era hacer el amor a distancia. Sin moverse del lugar. Sin sueños, sin lecturas aburridas, sin videos comerciales desenfocados. Ella estaba allí, al otro lado de una ventana que no existía. Y Yo que estaba aquí, seguía aparentemente en este otro espacio, en este ¿otro mundo? y sin embargo me veía junto a ella. Ha paso mucho tiempo, tal vez miles de versos, y continúo viéndome con ella, allá, cada vez que entreabro cualquiera de mis visillos.

El vecino del Cuarto

14 de septiembre de 2006

domingo, 10 de febrero de 2008

Uhhh...





Me he levantado, como siempre, desnudo, pelos de gallo y cabizbajo. He abierto la ventana sin apenas hacer ruido. Sin pensarlo. Aspiro una bocanada de niebla que me sabe a menta y canela. Casi sin abrir los ojos en voz bajita y a duras penas a tientas he gritado: uh!!!!.
Sin importarme si molestaba, sin calcular los efectos colaterales o secundarios.
Rápido he vuelto a la cama. Seguiré besando, en mis sueños sus labios entre las sábanas aún templadas.

Al despertarme horas más tarde me entero que un extraño tsunami urbano o “algo” parecido, casi ha arrasado mi ciudad, mi manzana y mi barrio. Sin vestirme ni peinarme busco raudo mantas, agua , pan de centeno, chocolate, velas y tabasco . Siempre procuro ser solidario.


El vecino del 4º

domingo, 3 de febrero de 2008

El Caballero incosciente.-



Puede que el mundo se termine antes de lo previsto. Puede que las guerras sean eternas y para cuando terminen con una, en el otro lado del planeta, o a tan sólo unos pocos kilómetros, ya empiece otra.. Si. Es también posible que la subida salarial, de este año, se la trague en esta vorágine macroeconómica, por un lado la inflación, por otro el banco y su maldita hipoteca o peor aún el fisco. El fisco, terrible palabra, cuando yo aún soñaba y era pequeño, creía que "El Fisco" era un monstruo invisible que venía de otra galaxia y se llevaba todo lo que podía en un gran saco tejido con los sueños de los hombres. Ahora que ya sé bien, demasiado bien, qué es el fisco, no creáis que estoy más tranquilo.

Sigo convencido de que el hombre miente por dinero, mucho más que por amor. Su sonrisa muchas de las veces corta el aire con una daga envenenada. El llamado becerro de oro, hoy día, se ha quedado a vivir entre la Bolsa y el Nikkei en Wall Street. Pero por otra parte, en el fondo, todos quisieran vivir en ese mundo. Hay más petróleo en el sueño de los hombres que odas en el viento. Hay más carritos de compra dispersados entre los supermercados que musas fieles a los pocos poetas que van quedando. Si. Así es, el mundo camina hacia su propia cloaca, cada día con más prisas. Todo tan perfumados, con potingues cada vez más caros pero el hedor insolidario y la corrupción del imperio va dejando un rastro invisible. Ya, por desgracia, está tatuado en muchos de nuestros sueños.

Mientras tanto yo acabo de despertarme, junto a mí, el cuerpo ardiendo de ella duerme sin presagiar nada de lo que se nos viene encima. Ella duerme como si el paraíso fuera eterno, como si supiera que jamás probaría la manzana que sin duda le ofrecerán algún día. No creo que hable ni un solo instante con la perversa serpiente de nuestras pesadillas. Sus labios ligeramente húmedos. Sin hacer ruído, retiro poco a poco las sábanas y su cuerpo se mece de un lado al otro de la cama buscándome. Que importante se siente uno cuando es a tí a quien busca ella. Su piel rosácea y blanquecina deja entrever sus mejores y más escondidos sueños. Se estira como si la noche fuera a durar mil años más. Se encoge buscando una de mis manos. Se niega a abrir aún sus ojos, sus labios se mueven con sutileza y antes de nada me abalanzo sobre ella.

- Qué diablos, este gris mundo puede esperar por unos instantes. Después igual lucharé para vencer a todos los peores presagios, contra los peores dragones, contra los más crueles poderosos, contra todos los corruptos. Si. La lucha será eterna, tal vez infinita. En los descansos, en la trinchera, sacaré papel, pluma y ganas para continuar, y con las lágrimas y sangre los versos quedarán escritos para siempre entre los papeles del alma. Los caballeros puede que sean derrotados, pero la poesía, al fin, ganará la batalla.

La besaré antes de partir. Espero volver antes de que se despierte.


El vecino del 4º

viernes, 25 de enero de 2008

Jornada de puertas abiertas.-




Esta mañana me he levantado como otros muchos días, el pelo revuelto, con ganas de tomar un zumo de naranja urgentemente, buscando sin prisas la luz de la calle para aterrizar de nuevo, fantaseando los últimos instantes con uno de esos sueños recurrentes, de sexo sin límites, y mientras ya en el W.C. el agua cae del grifo sonando como ese discurso cansino de algunos políticos, de repente, sin pensármelo dos veces, me he dicho.

- Hoy quiero que sea un día diferente. Uno de esos para recordar para siempre.

Sin pensármelo dos veces, casi desnudo, tiritando por momentos, con un folio en una mano y un pedazo de cinta aislante negra en la otra, cuelgo de mi puerta un cartel absurdo que dice algo así: “Estoy que lo tiro, todo gratis, no hay trampa. Pasen sin llamar, la puerta está abierta. Firmado El vecino del 4º ”.
Por qué no?...Haré una jornada de puertas abiertas. Siempre he sabido que la mayoría de mis vecinos piensan que soy raro. Ahora, que lo confirmen.
Me siento en el salón con suficientes velas encendidas y algunas varitas de incienso de canela y lavanda, de esas artesanales que me vendieron en un puesto callejero, me dijeron que cuando las probara me sorprendería plenamente, no sólo por el olor.

Han pasado unas horas y así es. Estoy sorprendido. Los primeros que se atrevieron a entrar fueron mis vecinos del 6º, una pareja muy joven recién casada. Entraron con la guasa y para vacilarme supongo. Yo estaba sentado sobre mis cojines preferidos, colores suaves, textura delicadas, ni blandos ni rígidos. Perfectos. Seguía semidesnudo con una sonrisa extraña. Ellos tras un saludo rápido, como si entraran en trance se sentaron junto a mí, eligieron el cenicero de cerámica, color cielo y con cristales negros y amarillos incrustados.

-Cuánto es?-preguntaron-.
-Es gratis –les dije- no habéis visto el cartel al entrar?... Además podéis tomar un té de las siete rosas.

No hablaban mucho. Bebían sin hacer esos odiosos ruiditos, que tanto me molestan, y poco a poco se fueron acercando más el uno al otro, y despojándose de sus ropas. Creo que incluso hicieron el amor. Yo no tuve tiempo de entrar en detalles, poco a poco comensaba a haber un trasiego de gente que me impedía estar en todos los detalles.
Los bomberos del 2º subieron, antes de irse al trabajo, son pareja de hecho, venían vestidos, tan monos, tan fornidos. Se encariñaron con uno de mis bonsáis, el limonero que tengo sobre el piano.

-Podéis quedaros con él. Procurar no encharcarle en exceso, que no le falte el hierro o sus hojas se pondrán amarillas. Si le tratáis con amor el os lo devolverá.
-Gracias-dijeron al unísono-.

Se quedaron junto al piano, se dieron la mano, les vi como casi lloraron, allí mismo, de pie, sin duda se habían emocionado. Se dieron un largo beso con la pasión de los adolescentes. Sus cuerpos de mármol parecían de algodón. Acabaron enroscados sin apenas ropa como si estuvieran escondidos en un rincón del infinito mundo de los sueños.

Tras los novios, los bomberos, fueron llegando, además los universitarios que hay en mi edificio, ese día hicieron casi todos novillos. Algunos de los parados que iban al INEM a firmar sus papeles. Cómo no, también mi vecina preferida, la del 3º A. Algunos jubilados. El conserje y su hija que ese día no había ido al cole, porque tenía unas décimas. Las viciosas del 2º B, esas envidiables ninfómanas que no pueden evitar disfrutar la mayor parte del día. Animaron la velada, sin duda alguna. El viudo del 1º. El invidente del 5º. Todos. Creo que faltaron pocos. Cada uno llegaba, miraba y elegía algo. Iban llegando atraídos por un no sé qué. Las velas ardían lentamente, se movían como en una danza mágica. El olor a incienso poco a poco fue tomando el piso entero, en todos sus rincones, salió al rellano, fue tomando las escaleras, ocupó el edificio. No me hubiera importado que se hubiera expandido por todo el barrio, la ciudad. Y aquel día fue distinto.
A altas horas de la noche, estaba ya sólo. Me dejaron la casa pelada. Sin nada. Sentado el único de mis cojines. El de rojo pasión, con unos flecos suaves y brillantes. Las velas no parecían apagarse nunca. Continuaba con esa sonrisa y una sensación de paz extraña, no sabía qué hacer. Sin esperarlo, de repente, de mi cuarto salió mi vecina preferida.

- He procurado convencerles para que la cama, al menos, nos la dejen para esta noche. Creo que les pertenece a los del 6ºA. Mañana vienen a primera hora a por ella. Ahora gocémosla. Yo no he querido quedarme con nada de la casa. Te quiero a ti. Ven.

Su dedo índice justo apunta al brillo de mi mirada. De estar perdida en el infinito, unos instantes antes, de repente se ha encendido como un rayo. Cierro la puerta de mi casa despoblada de objetos, tal vez inútiles, para abrir el universo de mis deseos, para compartirlos en secreto sólo con ella. Ha merecido la pena.

miércoles, 23 de enero de 2008

Un meme al año no hace daño.

He recibido el testigo de este meme de CATA y paso a cumplirlo.
Reglas del Meme:
- Respetar las frases anteriores.
-Cada frase estará pegada al nick del blogger.
-El nick debe tener la URL del blog.
-Enviarlo como mínimo a dos personas.

Mr. Rockmántico: “Mejor morir de pie, que vivir arrodillado”.

Don´t Worry, Be Happy: “Como no sabían que era imposible, lo hicieron”.

Rubén: “Si los que hablan mal de mí supieran lo que yo pienso de ellos, hablarían mucho peor”.

Lara: “Si la vida te da la espalda, tócale el culo”.

Javi: “Nunca te rindas antes de intentarlo”.

Chasky: “Para ganar hay que saber perder”.

Doctor JB: “Id a darle por culo a alguien… menos al de la 302, tiene un desgarro anal”.
Señor Oscuro: “Una comida puede estar asquerosa, pero con hambre está asquerosamente deliciosa”.

Misstwenty: "Ojo por ojo... y todo el mundo acabará ciego".

Yo-X: "Ya sabes, no hagas nada que yo no haría sin hacer tu antes..."

Dashina: "Si no puedes sorprender con brillanteces, desconcierta con gilipolleces"

Malena:"Amame cuando menos lo merezca ya que es cuando más lo necesito".

El vecino del 4º: "Procura siempre que tus palabras sean tan sabias como tus silencios".

Cata: “en la vida no basta con atacar...hay que tomar la plaza”...

Ahora le paso el testigo a mi Vecinita y a Mariqui.
Besos.
Vuestro vecino del 4º

viernes, 18 de enero de 2008

La mirilla.




Desde una de mis ventanas, además de a mi vecinos, también veo parte de la calle. Eso nunca lo comenté. Pero me viene muy bien. Cuando veo llegar por la calle con prisas a Bea, ya sé lo tengo que hacer. Me preparo rápido. Me voy a escudriñar por la mirilla de la entrada de mi casa. Espero que abra su puerta, cuento hasta sesenta y nunca falla, la pillo siempre desnuda en su cuarto, despues salta veloz y despavorida hacia el W.C., allí es todo mucho mejor. Depende el dia. Pero eso igual os lo cuento otro día.
Hoy, sin apenas hacer ruído ya estoy a punto de mirar por esa dichosa mirilla que tanto me acelera el corazón. Diablos!!!!!!!!. No veo nada...qué es esto???...cielos!!!!!...Veo un ojo enorme. Es ella. Mi vecinita Bea. Ahora se retira y me enseña sus labios, carnosos, más que vivos, insinuantes, lascibos a más no poder, se retira un poco más y me muestra ... un pecho!!!!!. Se aleja más y estoy viendo cómo se baja los vaqueros. No lleva nada debajo. Todo ocurre en unos instantes.
Me guiña un ojo y en sus labios, claramente, puedo leer: "hoy vecino dejame trankila unas horitas". Tengo un invitado especial, pero es muy desconfiado. Anda. Si te portas bien...otro día te recompensaré, pero hoy no me mires desde tu ventana.
Me lanzó un beso con su dedo indice ligeramente mojado, desde sus labios, pasó por sus senos, se aproximó a su sexo que claramente se apreciaba, por su brillo, más que húmedo. Acepté el trato. Cada día creo que soy más blando. De todas formas, sé que ella cumplirá su palabra y yo mis fantasías.
Vosotros????... ya me contareis...

El vecino del 4º

sábado, 5 de enero de 2008

31 D





Desde mi ventana, le he visto despertarse. Acurrucado entre cartones en el portal de la esquina. En mi barrio, en noche vieja nadie le dice nada, el treinta y uno es el único día que le permiten dormir ahí. Seguro que es una caja de un frigorífico nuevo. Por la marca, de los mejores del mercado sin duda. A él le habrá parecido el mejor cartón del universo, esta noche y tal vez las siguientes será su adosado.
Veo como se despereza como un oso viejo en una urbe plagada de luces, asfalto y Papás Noeles que suben por las ventanas. Tiene guirnaldas y purpurina por todas partes, en un lado del pantalón pegado uno de esos antifaces de gato. Unas ojeras profundas como la boca del metro. Se rasca con decisión sus greñas y su barba. Se mete la mano, sin ningún pudor, entre las piernas. Enciende un cigarro a medias que lleva pegado a los labios y ofrece el humo y unas toses a los viandantes que miran de reojo para no llamar su atención.

- Feliz año nuevo queridos vecinos. Huelo como vuestras conciencias, tengo los bolsillos tan vacíos como vuestras almas, los que aún creéis que tenéis alma. Las manos tan manchadas como vuestros sueños y la lengua tan envenena como vuestros deseos. Pero no os preocupéis por nada ni por nadie. Os deseo de todo corazón feliz y próspero año nuevo. Gracias por dejarme ocupar vuestro portal por una vez al año. Reconozco que es el mejor de la manzana. Os lo devuelvo. Podéis llamar a vuestro siervo para que adecente este rincón. Hasta el año que viene.

Le conozco de otros años. Por nada del mundo me perdería su recurrente discurso. Y al final hace una gran reverencia como si el breve sainete hubiera terminado. Algunos años incluso termina haciendo un calvo al respetable que mira. Como si nada hubiera pasado el se aleja calle abajo, desaparece entre una débil niebla de mañana. Un año nuevo nace. Espero volver a verle. Si alguna vez me dejan la presidencia, mis vecinos, propondré que le permitan ocupar el portal por el tiempo que lo necesite. Si no me aceptan la propuesta presentaré la dimisión.
El vecino del 4º