domingo, 17 de enero de 2016

Operario.-




Operario.-

En aquella ciudad era el único operario que había. Sí, increíble pero real. Todo eran jefes de negociado, de sección. Directores generales y subdirectores. Directores de departamento de área y sección. Jefes por cualquier rincón. Juan no podía dejar de trabajar ni un solo instante. Siempre vigilado, aunque nunca le tuvieron que llamar la atención. Un operario perfecto que hacía que todo funcionara correctamente. Le daba tiempo a recoger todas las papeleras de la ciudad, atender a la poda de los árboles en otoño y al tiempo reponer productos en las tiendas. Capaz de solucionar averías y reclamaciones de los usuarios de los distintos seguros. Un mecánico increíble que era capaz de anticiparse a las averías siempre. En sus ratos libres, pocos, leía novelas de amor a los ancianos en la residencia.
Un operario perfecto, como solían referirse cuando hablaban de él,  que si continuaba cumpliendo con los deberes con tanta eficacia hay quien decía que acabaría ascendiendo de categoría.


      - Horror!!!... entonces quién atenderá la ciudad?...

      - No importa él es feliz amasa una inmensa  fortuna, no tiene tiempo para gastar el          dinero que gana. 


Vecino del 4º
Posdata:  Hay cuestiones que pareciéndonos imposibles son tan reales y viables como la vida misma.




miércoles, 9 de septiembre de 2015

Entre cuatro paredes.-



Como si lo estuviera viendo. Estarán encerrados entre cuatro paredes, hablando sin parar o callados como zombies. Agua mineral, cafés del bueno, sacarina de sobra, pastelitos pequeños, algunos salados. Mucho móvil de última generación. Y cada uno pensando en cualquier cosa menos en el asunto principal. 

-Hay que hacer algo.
-Si no queremos que entren todos, tenemos que dar paso a unos cuantos. 
-Lo de siempre cambiar algo...para que todo siga igual.
-Sí, pero ya se van aprendiendo la lección.
-Podríamos hacer algo para sorprenderles
-Siempre se puede hacer algo...el asunto es quién quiere hacer algo.
-Nadie, no le demos más vueltas, esto es como siempre, no es necesario perder más tiempo.

El tiempo se va tragando toda clase de víctimas, unas veces de una en una, otras a cientos...no importa ya nada,,, la piel de los hombres cada vez resiste más. 
En alguna parte entre cuatro paredes alguien continúa saboreando un café con prisas para ir a la siguiente reunión.-

El vecino del 4º

posdata: estos días dirán que salvan unos cuantos miles, en el cómputo total una ínfima parte de los que ya se perdieron para siempre...




domingo, 19 de abril de 2015

mariposa perdida.-



Había una vez una mariposa que volaba al revés. Siempre. Fuera dónde fuera se perdía, pero jamás su sonrisa.-






Vecino del 4º

               posdata: no importa perderse...lo que importa siempre es poder volar.-

jueves, 19 de febrero de 2015

aquí, ahora...

Por fin se había decidido. Arremetió con todo su cuerpo, sus deseos y sus sueños contra la pared de aquella oficina que estaba a punto de cerrarse. Llevaba meses al acecho esperando señales de alguna clase. Aquella noche, antes de cerrar ella sólo tuvo que decir unas palabras definitivas, concluyentes y que no se prestaban a confusión alguna. 

- qué?...cerramos y echamos un polvo. Total?...el ERE empieza a ser efectivo mañana. Jodamos por una vez en la empresa, sería como joder a toda la cúpula y la madre que les parió. O prefieres ir a ver  50 sombras de Grey con tus amigotes. 

Jorge no pensó en nada. Se abalanzó como un animal. Sombras?...no era momento para contar cuántas. El aire de la oficina se cargó de jadeos, papeles por el suelo y algunas blasfemias, a media voz,  contra el gerente y sus palmeros de turno. 

el vecino del 4º
posdata: siempre que puedas tener aquí y ahora, no esperes más...




sábado, 7 de febrero de 2015

hoy no sé...

Tenía tantas cosas pendientes que no acertaba a ordenar prioridades y qué hacer. Corrió por el parque y a medida que comenzaba a sudar,  calentar músculos y algunos pensamientos las ideas parecían irse ordenando. Un orden extraño, cómo no. 
Sin apenas darse cuenta estaba flotando. Saltó sin esfuerzos y pasó cerca de luna pero decidió no parar. Ahora si se perdía a quién podría preguntar. 
Un viaje cómodo, estrellas, planetas, musas que saludaban a su paso, saludando efusivamente,  y el hombre no podía ni quería dejar  de correr. 
A la vuelta de un planeta alcanzó a ver un grupo de hombres que dormían acurrucados bajo unos cartones. Parecían tener frío. En sus rostros se dibujaba también esas miradas perdidas y de hambre que también conocía . 

Cuando despertó, hambriento y frío, bajo el mismo puente de siempre. Se prometió que no volvería a pensar en hacer ni footing ni running ni nada que se le pareciera.  Tiró la vieja radio a la papelera más próxima y maldijo los consejos de los tertulianos y todas las patrañas que cuentan a primeras horas de la mañana. 

- En qué estaría yo pensando. Correr a mi edad. Yo lo que necesito es un café caliente, si encuentro pan duro o un bollo a medias ya seré feliz por unas horas. 


el vecino del 4º

posdata: la miseria llegará hasta el infinito si ponemos remedio. 




miércoles, 21 de enero de 2015

deja correr el tiempo...


Por sus rasgos, sus maneras de moverse, parecía mayor. Como si la vida le hubiera marcado cada una de las arrugas a fuego, profundamente, sin contemplaciones. De cerca incluso aparentaba ser un viejo infinito que había vivido más de la cuenta sin pedir demasiadas explicaciones a nadie. 

Ahora llevaba tanto internado en el centro psiquiátrico que es como si se hubiera incrustado en el entorno, en la decoración del edificio. Una especie de tatuaje vivo, en un centro habitado por guardianes recelosos, que procuraba permanecer inmóvil la mayor parte del día. Alguien bromeó cierta vez que es como si estuviera mutando de hombre a camaleón. 

El único momento, al día,  que mostraba una actividad física espídica, sorprendente, era para dar cuerda a su reloj de bolsillo. El resto del tiempo la invisibilidad, elegida,  era su disfraz permanente. 

     -mírale, otra vez dando cuerda a ese maldito reloj de bolsillo.
   -envidia es lo que tienes tú. Con lo que ganas al mes...tendrías que trabajar años para poder comprar uno sólo parecido a ese. Pura envidia es lo que tienes. 
    -ya...
    -además no sabes que historia hay detrás de ese reloj. Por lo visto     este tipo, ahí dónde le ves, era uno de los más ricos del país. Se      enamoró de un bellezón, aún más rica que él. Se casaron y en el      viaje de bodas cuentan que le puso los cuernos con un chico de         las maletas. 
   -Y???...
   - Pues que alguien para consolarle le comentó que el tiempo todo     lo cura. Desde entonces permaneció en silencio. Sólo se dedica a dar cuerda a su reloj. Como si tratara de hacer correr el tiempo para superar aquel trauma.

La tarde se dibuja triste y enrarecida tras los cristales, con agua nieve, viento y hojas que parecían bailar al son de una macabra balada lenta pero bien acompasada. 

El olor que subía de las cocinas anunciaba una cena caldosa, con poca sal y muchas pastillas para que la noche fuera tranquila.


Vecino del 4º

posdata: el amor y la pasión dan fuerzas infinitas o paralizan para siempre. 



miércoles, 7 de enero de 2015

Je suis Charlie.-


Si en el mundo hay quien es capaz de asesinar a sangre fría, a quemarropa por unos simples dibujos. Por una idea, por un mensaje. Por una fantasía no compartida.
De qué mundo estamos hablando. 
La palabra, la imaginación, la fantasía, el humor... son "armas" inofensivas. Que podrán interesar o no. Agradar o desagradar. Pero la tinta y su expresión en el papel no pueden ser escusa para derramar sangre en ninguna parte. En nombre de nadie. 

Cuando alguien muere por unos dibujos y lo que simbolizan. Mueren muchas más cosas en el mismo instante. Espero que la Razón continúe su camino. Y que sea la Justicia la que tome el relevo. 

Ahora tocan las lágrimas por esas vidas que se han marchado para siempre. El recuerdo será nuestro mejor apoyo. 
Si muere la libertad de expresión.
Algo muere en todos nosotros.


Vecino del 4º.

posdata: venganza nunca justicia siempre. Más democracia.