sábado, 16 de junio de 2012

Casa de Orellana.-



Un día el abuelo dejó de cavar los ajos en el huerto. Se sentó en su silla de enea y cuando comenzó a ponerse el sol se quedó allí mirando a lo lejos, sin hablar, con la mirada puesta en ninguna parte. Días más tarde olvidó que fumaba y dónde tenía la bota del vino de pitarra.
Poco más tarde había que recordarle qué nombre tenía y cómo se llamaban las cosas.
Había oído hablar de estas cosas pero cuando lo viví en mi casa  fue más duro de lo que había imaginado.
Ahora es un hombre centenario sentado junto a la sombra de la parra casi de su misma edad. Ambos permanecen en silencio como si nada fuera ocurrir.


-  Y tú dices que eres mi nieto.Pues será. Te voy a hacer un encargo. En esta casa tan grande me pierdo cada dos por tres. Llevo días buscando mi maleta, porque yo me tenía que ir de viaje lejos. A ver si me la encuentras. He buscado por todos los rincones y nada.

Hay días en que el abuelo, de repente recobra el habla y dice cosas que nadie comprende.
Mi madre nos tiene prohibido dejar la puerta de la casa abierta y la del doblado. En las demás habitaciones y en el huerto se le permite estar. A fin de cuentas él no se mete con nadie.
posdata: este texto surge a raiz de la fotografía de Justo Berjano, espero que se complementen...ustedes dirán...gracias a Justo que me permitió esta combinación...

10 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Se complementan. Y es un texto precioso, triste pero muy real. Además me recuerda cierta historia muy cercana. Permite que te de la enhorabuena. Saludos.

El vecino del 4º dijo...

Saludos y gracias a tí Marcos, me alegro de verte por aki...y gracias por los comentarios...siempre animan a continuar en este infinita red...

el vecino del 4º

Milú. dijo...

Me trae muchos recuerdos dolorosos de mi padre y de mi abuela,es tan real que duele,así que supongo que has hecho un gran trabajo vecino.

Cuando un texto te hace sentir algo o te remueve algo por dentro se convierte en espacial y este araña mi mente.

Saludos vecino y tranquilo que se que tu intención estaba lejos de que nadie se sintiera mal..

Milú

El vecino del 4º dijo...

Me alegro y lo siento Milú...me alegro que te haya emocionado y siento, al tiempo, que te haya removido recuerdos dolorosos...así es la vida agridulce...

un saludo tron y viveeeeeeee...

tu vecino del 4º

Anónimo dijo...

Hola,

Es una realidad dolorosa, pero hermosa, finalmente.
Hay que tratar al adulto mayor como mucho amor y respeto, y tener bien presente que todos pasaremos por una vivencia así.
Que bonito escribes.

Saludos

Samantha

El vecino del 4º dijo...

gracias Samantha y saludos...tiempo a que no se te veía por aki...

el vecino del 4º

El vecino del 4º dijo...

gracias Samantha y saludos...tiempo a que no se te veía por aki...

el vecino del 4º

Prometeo dijo...

Una pequeña delicia este realto con una fotografia con una textura y luz especial, buen complemento para estos problemas de nuestros abuelos...un abrazo y a ver si te prodigas un poco mas.

El vecino del 4º dijo...

un saludo Prometeo...eso mismo me pareció a mí la fotografía me atrapó y surgió el texto...yo me prodigo, tú te prodigas...todos nos debemos prodigar...jejejejjejeje...que pases un buen verano...birra y pensamientos positivos...

el vecino del 4º

El vecino del 4º dijo...

un saludo Prometeo...eso mismo me pareció a mí la fotografía me atrapó y surgió el texto...yo me prodigo, tú te prodigas...todos nos debemos prodigar...jejejejjejeje...que pases un buen verano...birra y pensamientos positivos...

el vecino del 4º