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domingo, 1 de febrero de 2009

La princesa de Azúcar y su reino embrujado.-


Esto érase que se era un reino escondido en un lugar lejano, donde vivían una Reina un Rey y sus cinco hijos, cuatro varones y una hembra. Un reino feliz. Sencillo. No faltaba de nada, tampoco tenían demasiadas cosas de sobra. Pero no se quejaban. Ni demasiado ruidoso, ni demasiado silencio. Pocos secretos, nadie mal educado y algunas fiestas. Las armas se usaban para dibujar en las paredes, las cárceles estaban vacías, en éllas sembraban setas y champiñones.
Un reino que nadie sabrá, exactamente, dónde se haya. No se sabe a ciencia cierta cuál es su paradero, hay quienes suponen que pasado el tiempo podría incluso ir cambiando sus fronteras, cada año, cada mes, incluso diariamente. No busquéis ni en los mapas ni en vuestra memoria. Tampoco se le recuerda bandera ni estandarte concreto. Dependiendo de la época, en los torreones más altos del castillo ondeaban banderas variadas, en invierno tenían dibujados copos de nieve, en primavera flores y nidos de gorriones. En verano toda azul como el agua de sus aguas cristalinas. En otoño, no ponían nada, por el mal tiempo y las ventiscas.
Bien, como en todo buen cuento que se preste, siempre hay alguien que enturbia el sabor de hada y melaza que todos los cuentos tienen al principio. Tampoco es posible evitar esos momentos tensos, dolorosos dónde los malos parecen que ganan terreno. En toda historia, pues, siempre hay un personaje retorcido, malo de maldad infinita que aparece en escena. En este también. No dudeis un momento solo que habrá besos y alguna sorpresa.
Así pues, en esta historia había, también, una envidiosa bruja que no podía admitir ver que en el reino todo iba bien , pensó en un perverso plan para dividir y vencer.
Sencillo. El Rey enfermaría, a continuación la Reina, después sus hijos tendrían que buscar un remedio para salvar a sus padres y mientras tanto la bruja se haría con el Reino. Sencillo pero complicado. Casi que ha ocurrido en miles de historias, pero en esta tiene cosas bien diferentes.
Así pues empezó el perverso plan. Un mañana el rey enfermó de fiebre extraña y desconocida enfermedad. La reina comenzó a tener terribles jaquecas continúas. Consultaron a los magos de la corte y éstos, que ya estaban embrujados de antemano, por élla, la bruja perversa e insaciable en sus proyectos diabólicos. Así pues los magos hablaron con las palabras de la bruja en los siguientes términos.
- El rey necesita, para su cura encontrar la flor de lis . Esta flor sólo se da en la montaña más lejana del reino en la segunda luna del año, es cuando se carga con poderes para curar el mal del Rey, no oséis traer ninguna otra flor de lis, pues el tratamiento podría matarle.
El hijo mayor de los cuatro se prestó raudo para salvar a su padre. Tomo unos cuantos soldados, lo suficientes y marchó sin pensarlo dos veces. El corazón le pudo más que planear el viaje, los víveres y calcular cuántos soldados llevarse.
Al día siguiente los magos del reino volvieron a hablar por boca de la bruja.

-Las jaquecas de las reina se curarán con una extraña piedra de azufre que hubiera nacido junto a una mina de carbón.

El siguiente hijo, pues, tomó soldados y se animó a ir en busca en todas las minas de carbón aquella piedra de azufre, que machacada con flores silvestres quitaría los dolores a la Reina.
Los males del reino estaban pensados por la Bruja y aún quedaba alguno que otro más. Marchados los dos hermanos mayores, quedaba el siguiente hermano y la hermana pequeña.
El reino había dividido, sus soldados y el plan se estaba cumpliendo según deseos de la bruja.
Triste la princesa una mañana en el jardín junto a los rosales sin darse cuenta se rasgó las vestiduras, pensativa, despistada por las preocupaciones familiares.
Cuando fueron a curarla alguien (la bruja como no) puso liquido extraño en su pomada de azahar, y bien pronto que la princesa comenzó a sentirse mal, la pequeña herida no dejada de suturar lentamente, no se cerraba.
Una muerte dulce y lenta le deseó la bruja, para sus adentros. Pero...El plan perverso debía de continuar el reino del que hablamos tenía una montaña en la que contaba la leyenda que cada mil años el dragón se despertaba y hacía de las suyas por el reino. Destruyendo todo cuando encontraba a su paso, personas, edificios y campos. Terrible.
Pues bien os imaginareis quién despertó al dragón no?. Ella, sí, esa terrible y persistente bruja maligna. Veo que seguís atentos al cuento.
Un dragón que duerme mil años no se despierta fácilmente, en el reino lo sabían muy bien, una vez que parece que se ha despertado, aún podían pasar otros tantos días, los meses incluso, antes de que despertará definitivamente, pero la leyenda también contaba que su despertar era terrible. Más que terrible.
Así pues el pequeño de la familia marchó con el resto de los soldados para tratar de evitar males mayores.
En resumen, tenemos al rey con fiebres continuas, debilitado a la reina con jaquecas que la enloquecerán. El pequeño subiendo a la montaña para esperar al dragón.
Que habrá pasado con el hijo mayor? ...y con el siguiente? ... por qué tardan en llegar?

La bruja también sabía dónde encontrar la flor de lis de la segunda luna. Embrujó a todo un rebaño de cabras y éstas llegaron a la montaña antes que el hermano mayor. Difícil encontrar un flor de lis. Además las cabras tenían tal hechizo que no dormían, no dejaban de comer y además estaban agresivas y alocadas.
El hermano mayor tuvo que luchar con ellas pero no pudo salvar las flores. Pelea feroz,
soldados debilitados y cabras enloquecidas por la bruja malvada.
Bien y el siguiente hermano?. Buscaba la piedra de azufre nacida en mina de carbón no?
Buscó por todo el reino de cueva en cueva los soldados extenuados llegó hasta los confines del reino, para el desconocidos ...Y?...
Incluso se atrevió a cruzar las fronteras más allá de su reino. Les dijo a sus soldados.

-No crucéis la frontera ocurra lo que ocurra entraríamos en guerra con nuestros antiguos enemigos.

Los soldados no cruzaron, el príncipe buscó con tal mala fortuna que soldados del otro reino le apresaron y las viejas rencillas volvieron a desenterrarse.
Así pues le prendieron, le ataron de pies y manos y lo metieron en calabozo profundo
de los de antes. A una inmensa profundidad, con una oscuridad aterradora, poca agua y mendrugo de pan cada tres días.
Nos quedan pocas posibilidades en este cuento pero tendrá final feliz como todos. Eso espero. El rey peor, la reina casi loca. El mayor en la sierra con cruzada quijotesca, pero contra cabras. El siguiente hermano en pozo profundo a dieta dura y a oscuras, y la pequeña princesa con herida abierta cada vez más débil, como una vela apunto de apagarse. El hermano que estaba a las puertas del dragón para cuando se despertara con tanto miedo como responsabilidad, rogando a todos los dioses del universo para que el dragón no abriera ni un ojo ni la boca. Aun queda un hermano, del que no hablé porque se encontraba de viaje, llegó al reino y desolado se aconsejó por los magos, recordemos encantados por la bruja.

El plan iba en la dirección trazada. Divide y vencerás. Vence y tendrás poder y gobierno... Gobierna y te creerás el dios del universo, con sede en la tierra. Terrible. Si.
El hermano supuso que el resto de hermanos harían sus tareas y decidió ir en busca de la concha que según los magos podría salvar a la pequeña princesa.
Tomó los últimos soldados y el reino quedó en solitario.
El rey, la reina, y la princesa enferma. La bruja bien sabía que la única que algo podría hacer para resolver todo este entuerto era la joven princesa así pues...
Decidió además de causarle aquella herida siempre abierta, una noche , a sus anchas en aquel reino desprotegido, embrujarla doblemente entre risas nocturnas y sombras perversas la Bruja planeó sobre el castillo, volando sobre su escoba encantada, convirtiendo a la joven princesa en una PRINCESA DE AZUCAR. Diciéndole estas palabras:

- Serás de azúcar princesa . Nadie podrá tocarte, ni besarte. Tu herida te debilitará y tendrás muerte dulce. La lluvia será tu enemigo. El sol también. No podrás hacer nada para salvar tu reino.
La bruja marchó a celebrar que en pocos días el reino sería suyo, su triunfo, al fin, sería definitivo...

Pero la princesa tenía una criada , sí, una discreta y buena criada que a pesar de todo venía una relación con la princesa muy especial . Nobleza y clase sin sangre real pero escondían pequeños secretos . La criada trató de calmar a la princesa, la animó de tal manera que la pequeña de la familia real tuvo una idea y le dijo.

- Pronto mi buena y gentil amiga. Busca en el cofre de los tesoros de mi padre.
Busca y tráeme todo el pan de oro que encuentres. El rey era muy aficionado al pan de oro para trabajos manuales . La criada trajo todo el pan de oro ...Y???...

La princesa le dijo.
- Ahora... debes llorar sobre este cuenco de plata.

La criada no entendía nada, pero quería tanto a la princesa que lloró. Lloró por todos sus sueños, por la amistad que la unía a la princesa, por el amor que aún no había conocido, por el futuro de su reino, por los temores y las pesadillas. Fueron brotando lágrimas sin parar.
La Princesa supo que aquellas lágrimas eran de auténtico amor, del verdadero amor de amigas. No de amantes.

-Con estas lágrimas iremos pegando el pan de oro sobre mi cuerpo. Y esta misma noche cubierta y protegida por el pan de oro saldré a buscar a mis hermanos porque algo está ocurriendo.
Y así fue, la criada con paciencia cubrió a la señora después la vistió con unas ropas discretas, y por fin capa y pañuelo y en las sombras de la noche marcharon en busca de sus hermanos.
Repasemos el asunto, que a veces la memoria falla. En la montaña cercana al castillo un hermano: a las puertas en espera de que el dragón se despertara.
La hermana sabía que era al primero que tenía que ir a visitar. Los soldados tenían tanto miedo que sus armas les temblaban tanto en las manos que no podrían hacer nada. El dragón dentro de la cueva. Todos sabían que estaba a punto de salir. La princesa y la criada subiendo montaña arriba y?... El dragón que ya casi salía. Mil años durmiendo, sus pisadas se escuchaban, poco a poco, por la boca de la cueva, también se oían los aullidos, los movientosssss se vislumbraban entre las sombras de la noche...
Qué miedo, qué pánico... No podría hacerse nada si el dragón despertaba definitivamente. La princesa débil que llega en el ultimo instante y???...
Cómo detendrían los pocos soldados al dragón estando tan aterrados.
Alguien se le ocurre cómo?...
Bien. Vereis, la criada cuchicheó algo al oído de la princesa...vsvsvsvsss...
-Cómo???? dijo la princesa...
- Cómo te atreves???...
- Bien mi princesa cómo vos queráis... pero qué haremos???...

Veréis, la princesa no vio otra salida y le dijo a su hermano.

-Atención hermano mío. Decid a vuestros soldados que se tumben que pongan sus manos sobre sus ojos y que los cierren, si alguno de ellos los abre hasta que yo no lo ordene , les cortaré la cabeza a todos yo misma.

El hermano no entendía nada , si los pocos soldados no defendían la salida de la cueva...
cómo su hermana pequeña iba a conseguir detener al dragón?. Pero el hermano asustado
cedió ante la pequeña pues la sabía bien testaruda desde siempre. No merecía la pena seguir porfiando que el tiempo corría como el fuego.
Todos tumbados sin moverse, sin apenas respirar y el dragón que ya salía.

-Tu también hermano. Tu también al suelo, cierra los ojos, si los abres, seré yo quien te corte la cabeza.

Y así fue... Todos al suelo y en ese momento , los primeros rayos del sol que salían por el horizonte y... el dragón despertando del sueño de mil años con hambre atrasa. Y?... La criada comenzó a descubrir y desnudar a su reina, cubierta de pan de oro, los rayos sobre el pan de oro se proyectan sobre los ojos del dragón a las puertas de la cueva... Y?...

“Sol de pan de oro vence y duerme a todo dragón” : Escrito está en el manual de los tiempos más antiguos donde la magia aún convivía con el buen hacer, la educación y la paz.
El dragón cegado y adormecido pensó que ya había vuelto de su cacería y sin salir al exterior volvió a dormir por otros mil años. (Que por cierto deben estar al cumplir según mis cuentas)


La princesa, la criada, los pocos soldados y el hermano decidieron ir en busca de los demás.

Nos falta saber del que marchó a buscar en el mar, al otro lado del reino. Su búsqueda aparentaba ser sencilla. Encontrar una concha. Este último tuvo suerte su cometido era fácil, tal vez demasiado. Buscar una concha en las orillas del mar. Sólo con una condición, tenía que ser la concha de primera hora de la mañana, viva y bien fresca.
Se tardaban varías jornadas en llegar. Bien calculado lo tenía la bruja. Llegaría al anochecer y tendría que montar tienda para pernoctar con los soldados. Lógicamente de lo demás la bruja se encargo en ese plan trazado al milímetro.
Llegó a las orillas, montaron las tiendas él y sus pocos soldados y en el silencio de la noche en las vasijas de agua envenenadas con dulce somnífero. Les alcanzó un sueño de seis largos meses.
En definitiva, todos los hermanos inutilizados, la criada, la pequeña y el siguiente buscando a los demás.
Al primero que encontraron fue al hermano mayor casi enloquecido : llevaba días
luchando con aquellas extrañas cabras, hambrientas noche y día pero... al llegar los refuerzos criada, princesa y hermano, con algunos soldados en un descuido, la criada pudo hacerse con la ultima flor de lis, toda una suerte poder hacerse en un descuido entre cabra, soldados y luna llena de la ultima flor de lis del reino.

Que metieron en caja de cristal para protegerla y así salvar al Rey.

Bien. Hermano mayor, princesa, y hermano con más soldados fueron a buscar al siguiente hermano , el mar era el lugar más cercano y?...
Llegaron a la playa de mañana, se encontraron todos los soldados en aquel silencioso estado y seis meses hubieran seguido durmiendo, a no ser de su llegada.
La hermana pequeña se retiro a un apartado al ver tan terrible escena y la criada una vez más al oído le susurro : sjsjsjsjjsjsjsjjss...
Y?.... (igual es demasiado largo, continuo)????...
Las lagrimas de amistad habían pegado los panes de oro en la princesa. Ahora la princesa, según la recomendación, debía ser ella la que llorara...si?...
Así pues. Esta vez serían lagrimas, no de amor, ni de amante. Ni lagrimas de amistad. Serían las lagrimas de hermano y de sangre. Estás lagrimas las mezclaron con la pócima que les durmió por seis meses y todos volvieron a despertar.
Y como era muy de mañana. El príncipe cogió la primera concha de la mañana que llegó a sus manos. Y???...
Siguieron su camino. Ahora eran más soldados. La princesa, la criada, el hermano mayor, el pequeño, y el siguiente. Sólo nos falta un hermano. Tenemos la flor de lis para el Rey.
Tenemos la concha, que por cierto era la que cerraba la herida de la princesa.
Aunque seguía siendo princesa de azúcar, pero al menos se encontraba mejor.
Así pues... Sólo nos falta recuperar el hermano que buscaba piedra de azufre, nacida en Carbón. Vueltas y más vueltas hasta que descubrieron en los confines del reino a los soldados sin su hermano. A las puertas de la frontera. En actitud de espera. Cumpliendo sus ordenes. Todos los soldados del reino todos los hermanos, la princesa y la criada.
Que hacemos?...se preguntaron...Si cruzamos la frontera en busca del hermano, habrá guerra y más guerra. Nuestro padre se muere, sin flor de lis. Nuestra madre sin piedra de azufre sufre y sufre.
Qué hacemos?... Uno de los hermanos, pensó en un plan.
-Pasaremos de uno en uno y contaremos nuestra historia al Rey, nuestro antiguo enemigo seguro que la comprende.

Mientras tanto como os podéis suponer la bruja avisó al reino vecino. Les asustó con esas palabras que siempre funcionan: Vienen a por vosotros!!!!. Preparaos!!!!. Quieren retornar las viejas guerras!!!!.
El Rey preparó a los guerreros. Emboscada les tendieron. Y???...
Cuando el primer de los hermanos cruzó la frontera, con bandera blanca para contar sus desgracias. Les prendieron. Les ataron, les taparon los ojos. Y sin dejarle explicar les encarcelan.
El siguiente hermano decide repetir. No sabía qué habría ocurrido. El otro reino, parecía tener noche cerrada "eterna". Si permanecían esperando demasiado tiempo, sería tarde para el rey y la reina. Si entraba todos sería peor, así fue como uno a uno los hermanos fueron apresados y finalmente en la frontera quedó por ultimo la princesa, la criada sin soldados.
Al otro lado el reino y la noche cerrada.
Y en espera los soldados y el hijo de Rey del otro reino. Si apresaban a la princesa y la criada El reino sería suyo.
Al menos eso creían, el plan de la Bruja era distinto, apoderarse finalmente de ambos reinos. La princesa lloró como una princesa en la noche. Sin familia. Lloró tan desconsolada que finalmente el hijo del Rey del otro reino comprendió que aquel llanto era sincero. Jamás había escuchado llorar a nadie así, sus gemidos fueron cruzando por sus oídos hasta llegar a lo más profundo de sus deseos. Tanto que se comenzó a enamorarse de ella, aunque no pudiera reconocerlo...
Y ?????...
Sin saber si hacía bien o mal...mandó a unos soldados apresarla, a ella y a su criada
una vez que confirmó que se encontraban solas cumplió las ordenes de su padre, ordenó con todo el dolor de su corazón que las ataran de pies y manos y que con sus pañuelos cubrieran sus bocas. Cegado de ira y sin saberlo también enamorado...
Pero en el camino viendo que las lágrimas de la princesa, envueltas en sus ropajes...
eran sinceras, lagrimas de princesa de cuento de hadas eternos y para siempre en la noche de su reino.
No pudo evitarlo, la destapó la boca, la desató Y...?
Ella le contó todo lo ocurrido. El quiso verla, pero ella no se atrevía a descubrirse. Princesa de azúcar. Recordáis?...No la podían besar. Pero....
Siiiiiiiiiiii.... En la noche del otro reino el príncipe beso a la princesa sobre labios de pan de oro.
Llegaron al reino, el hijo explicó al padre todo lo ocurrido y pronto soltaron a soldados
y hermanos de la princesa.
Y???... nos falta algo, un momento?...
Que nos falta?... ahhhhhh siiiiii...La piedra de azufre, nacida en carbón. Dónde encontrarla???. En el pozo, mientras estuvo preso el hermano mayor intentando escapar, encontró en la pared del pozo. Piedra de azufre nacida en carbón. Así pues...
Tenemos todo. Princesa enamorada, de azúcar, pero enamorada. Herida cerrada por la primera concha de la mañana. En la caja de cristal la flor de lis, para salvar al Rey.
La piedra de azufre, para salvar a la reina. Dos enamorados de dos reinos...Una fiesta de las grandees...
Y un final feliz...
Y colorin colorado, este cuento se ha terminado.
Y colorin colorete, por la chimenea tiraron un cohete.
Y colorin coloresos todos-todos se dieron miles de besos.
(De la bruja, mejor no saber qué ocurrió...).

El vecino del 4º
Posdata: en un mundo como en el que vivimos, a veces nos gusta recordar historias de otras épocas, pero creo que no podemos olvidar otear en el horizonte, pisar fuerte sobre el asfalto y mirar de reojo la luna...
Ahhh se me olvidaba, este texto nació en los primeros años del 2000, pero ha sido retocado a primeros de este, para que vuestra fantasía se entretenga, a caso unos instantes...ya me contareís... Y por último, tal vez sea demasiado largo????... para las prisas con las que vamos???...contadme pues...

viernes, 27 de junio de 2008

Breve.-



Rayos de sol penetraban en la penumbra de la sala, rompiendo la oscuridad como brillantes dagas cristalinas. El viejo escritor octogenario pidió a gritos, con prisas y grandes ademanes, papel y pluma. ¡Ya lo tengo!, -gritaba-, ¡ya lo tengo!...
A todos sorprendió el ímpetu de su repentino despertar y corrieron, alborotados, torpemente, y sin rechistar para cumplir sus atropellados deseos.
Papel blanco inmaculado. Pluma amiga de viejos lances y grandes aventuras.
Con grandes esfuerzos, con esmero, con paciencia, a fuego lento, alcanzó a escribir un sencillo título: “Breve relato”. Tras lo cual y visto el esfuerzo, pensó en subrayar lo escrito y, mejor, continuar en otro momento.
Pero aquel despertar, traído por los rayos dorados de un abril cualquiera, traicionero, no eran otra cosa que el inevitable e ignominioso último suspiro. Cuando llega. Viene sin avisar, por derecho.
Corrió la tinta, en recto, bajo el título en aquel su último escrito.
Corrió como un ave hacia el cielo infinito. Aún no puedo olvidar cómo dejó a todos. Con las bocas entreabiertas, alelados y sin aliento. Con aquel título, “Breve relato”, su último escrito y sólo subrayado en recto.

El vecino del 4º


Posdata: la belleza de lo inacabado está presente en el arte, en el amor, en las revoluciones...

jueves, 19 de junio de 2008

Año 2369. Un mundo sin máquinas.




Muchas veces mi bisabuela me contó la gran sequía del año maldito. Aquello ocurrió allá por el año 2.043, debió de ser terrible. Fueron veinticinco años de sequía continuada, día tras día. La temperatura del planeta subió más de lo previsto, los dos polos se quedaron sin nada de hielo, dentro del cúmulo de desgracias esa fue, tal vez, el principio de nuestra salvación. Por un lado la sequía amenazaba seriamente con terminar con todos nosotros y fue, precisamente, el agua helada almacenada durante millones de años la que nos salvó del fin último. Comenzaron por todos lados las revueltas anti-energéticas, los comandos anti-polución se unieron. En realidad por lo que cuentan no hubo guerra, fue como si un extraño y súbito consenso se apoderara de todos ante la evidencia. El planeta respiraba sus últimos momentos o todos se ponían de acuerdo o nadie quedaría para contarlo.

Ahora han pasado demasiados años de todo aquello. Por lo que cuentan nuestra querida Tierra casi vuelve a ser como al principio, cuando se hablaba de aquel paraíso imaginario. Y sigue siendo el agua el elemento salvador. En Enero del 2.119 por casualidad se descubrió la energía que encierra una molécula de agua, mil veces superior a cualquiera otra energía conocida hasta entonces. Una simple ruptura en el hidrógeno y la subsiguiente subdivisión en cadena permite poner en funcionamiento a un litro de agua como potencial energético para mover una aeronave durante seis meses. El resultado de dicha liberación energética en términos de contaminación era aún más sorprendente. Contaminación cero. Si a este descubrimiento le añadimos que las energías eólicas y solares son hoy el 90% de nuestras fuentes fundamentales. Tenemos como resultado un mundo nuevo. Por cierto un mundo en el que hace más de 100 años que no existen fronteras, ni banderas, tenemos un solo idioma que cuentan lo inventaron varios niños en los refugios provisionales en tiempos de la gran sequía.

Hoy me he levantado como siempre feliz. Se que Haltz me ama, aunque es poco hablador. Siempre con su mirada distante hacia el horizonte. Poco expresivo. Pero sin duda ha sido mi mejor compañero, siempre fiel, siempre dispuesto a ayudar, muy romántico, detallista en exceso, jamás olvida nada. Trabajador incansable. Nunca le he visto enfurecerse. Amigo de sus amigos. Cumplidor con todas las leyes, tanto que a veces me exaspera. Un amante perfecto, puede estar toda una noche de orgasmo en orgasmo y apenas suda, apenas gime, en cambio mis gritos de placer creo que se escuchan más allá de Júpiter. Soy consciente que todas mis vecinas me envidian.

Pongo la radio para despejarme mientras tomo una infusión, salgo al porche de nuestra casa virtual con todo tipo de comodidades tan reales que no hay manera de notar la diferencia, otro avance que terminó con las odiosas grúas del pasado y el ruido de las obras que tanto enloqueció a la humanidad en aquellos tiempos. Quién podría haber soñado que un holograma tendría tanto, nos protegería del frío de la noche y del calor del verano.
Escucho atentamente una extraña noticia: “...según fuentes oficiales, acaba de descubrirse una serie de robots ilegales, humanoides perfectos, que fueron introducidos en el mercado de manera clandestina y a modo de prueba, el modelo es denominado K-2368, por ser su año de fabricación, aunque en principio su previsión de vida era de 150 años, un fallo interno ha puesto al descubierto toda la operación, los responsables se hallan en manos de la justicia. Rogamos nos ayuden a localizar los prototipos mencionados, la colaboración ciudadana en estos momentos se hace necesaria... En un mundo sin máquinas se hace necesario encontrarles cuanto antes para dar cumplimiento con la normativa”.

La noticia me hace saltar de la silla. La infusión se derrama sobre mi vestido pero apenas siento el calor sobre mi cuerpo, es mayor la confusión y los nervios. Voy a buscar a Haltz, por el camino empiezo a comprender algunas cosas. Nunca me dijo te quiero. Nunca hablaba de su pasado. Nunca parecía estar cansado, ni alterado, ni tener dudas, nunca enfermó, jamás le vi estornudar. Podía comer mucho o poco pero jamás engordó ni cien gramos.

Mis ojos se nublan de lágrimas, Haltz está frente al escritorio, inmóvil, frío como el mármol, encorvado en una posición extraña, como un viejo juguete inútil y olvidado de todos. Debió adivinar su final, sólo alcanzó a escribir una breve nota: “estaba programado para vivir toda la vida contigo, siento abandonarte, pero yo no he tenido nada que ver con esta decisión. Te quiero. Haltz”.

El día se envuelve en una fina lluvia que moja todos los campos del universo y cada rincón de mi alma. Lloro casi en silencio al compás del agua que siempre cae para salvarnos de todos nuestros errores.




Posdata: Este relato, puede que sólo intente ser un sincero homenaje a aquella película mítica “Blade Runner” de Ridley Scot.

lunes, 10 de marzo de 2008

Un piano muy lascivo.



Observando, con paciencia, se recaban muchos datos aunque no siempre sirvan para algo. Hace poco tenemos una nueva inquilina, una joven que estudia música. Proviene de Berlín, tal vez del antiguo Berlín del Este, lo que le otorga un aire más que misterioso. Allí debía de ser una de las alumnas más aventajadas, pero según he podido averiguar huyó del Conservatorio en su último año. Al parecer, el profesor la miraba de una manera extraña, cada vez que se producía un acercamiento por mínimo que este fuera, inevitable estudiando piano, asiento, con asiento, hombro con hombro casi, la joven perdía el control, se sentía intimidada. Fuera o no un acosador, nunca lo sabremos, creo que hizo bien en cambiar de lugar.


Puso muchos kilómetros de distancia para olvidar aquella desagradable situación y comenzar una nueva vida. Ahora se pasa las horas ensayando, he supuesto que debe pasar una prueba especial para terminar aquí su carrera. Lleva días tocando algunas piezas increíbles, una interminable fuga de J.S. Bach, composición casi perfecta, como todo lo que hizo este músico, en otros momentos me ha parecido escuchar algo de Albéniz y algo de Falla... Trabaja una media de unas 12 horas al día. El resto del tiempo es sólo para dormir, comer, casi siempre fruta, frutos secos y algunos derivados lácteos, debe ser vegetariana.

Tiene un cuerpo estilizado, una piel blanquecina como las partituras, unas manos delicadas como los mejores secretos y su manera de moverse por la casa es como si levitara. Sus cabellos rojizos y los ojos azulados llaman la atención, en nuestro edificio la interculturalidad hace que el color que predomine sea de una piel más bien oscura y unos cabellos negros azabache por excelencia.


La otra tarde me sorprendió descubrir que tiene también carácter fuerte, a pesar de su aspecto frágil. Tres horas seguidas tocando a Bach y de repente, algo no le sonaría bien. Algo no iba como deseaba. Rompió a gritar al piano, destrozó las partituras, caminaba por toda la casa hablando en un alemán brusco, indescifrable para mí. Furia, llantos, destrozó algunos discos, algún jarrón. La rabia la dejó extenuada. Quedó profundamente dormida como un extraño ángel abrazada a un pie del piano. Estuve más de una hora esperando un final, algo tenía que ocurrir. De repente se levantó, era evidente que en un estado sonámbulo profundo. Pude ver como comenzó a dar besos y abrazos al piano. Su rostro perdido comenzó a tomar una chispa de lascivia impresionante, lamía el piano de cola como al mejor de los amantes, despojada de todas sus ropas, un cuerpo tan delicado no podía imaginarlo tan ardiente. El piano la poseyó allí mismo. Extenuada , sin abrir los ojos tras el silencio final entre amantes. Por toda la sala rompió a sonar delicadamente Satie, la Ginnossiene nº 3, se escuchó en todo el edificio, en toda la manzana. Diría que universo entero paró unos minutos para escuchar aquella música, tocada como jamás la había escuchado interpretar.


Días después fue su examen final de carrera, por lo que sé o imagino, por lo que ella misma me contó y hoy desvelo sólo en parte. Las obras sonaron perfectas, llenas de vida, como habían sido imaginadas por sus compositores en su día. El jurado inmóvil frente a ella sin pestañear, es su oficio, no pueden ni deben dejar entrever cuál será la nota final. Es como si no estuvieran en otro lugar lejano, y sin embargo están en cada nota, en cada silencio. Son implacables al mínimo error. Sin embargo aquella tarde tocar le supuso un verdadero placer. Mientras saludaba al jurado, con distancia, procuró rozar con su pañuelo blanco, delicadamente, sin que apenas se notara sobre el taburete de cuero, ligeramente húmedo tras el examen. Nadie se percató de aquello, fue su primer orgasmo en público, lástima que no pudiera gritarlo a los cuatro vientos. Borró las huellas con delicadeza pero el corazón iba tan rápido que deseaba salir de la sala para desaparecer en cualquier rincón, abrir la boca, tomar más aire y gritar aunque sólo fuera en silencio. A los pocos días se publicaron las notas. Sacó matricula de honor. Había terminado la carrera, ahora era pianista oficialmente. Empezaba lo mejor.


El vecino del 4º.

sábado, 23 de febrero de 2008

Dentro de ti.-



Ha sido tan fácil. Sin forzar nada, sin apenas darnos cuenta. El tiempo se ha quedado en el umbral del pasado. Punto cero. El mundo se ha detenido. Ha sido mejor que todo, mucho mejor que el mejor de los sueños. Mejor que la utopía eterna, que el paraíso perfecto. Mucho mejor. He rodeado tus miedos, he saltado por encima de todas tus dudas eternas. Tus silencios han quedado atrás. Tu cuerpo ha sucumbido ante mi aliento sincero. Mis labios han sellado todos tus miedos, he arropado tus deseos. Cada centímetro de tu piel ha ido parar a mis dedos, a mis labios, a mis ancestrales deseos. Te dejas llevar, te entregas en cada instante como si fuera eterno. Te quedas quieta y en silencio y por dentro escucho tus gemidos, tus movimientos sin freno. Te mueves felina en saltos de fuego y cielo, y veo quietud y goce eterno en cada salto, en cada encuentro.

He estado mirándote una eternidad, tal vez un minuto, un universo he descubierto en cada uno de tus besos. Besas entregando el fondo de tus pensamientos, entregando cada parte de tu cuerpo en cada beso. Cada beso es como empezar de nuevo. Cada beso son mil años viviendo junto a ti en cada silencio. Cómplices cada día para vivir una vida entera. Cómplices cada vida eterna, para ser cómplices sólo un instante. El sexo se hace poesía y las musas nos miran de cerca mientras sus manos giran y giran. Nos envidian???, no mi amor, nos incitan, nos excitan, nos invitan... Estaba junto a ti sin saber nada de ti. Presumiendo que todo lo sabía. Sabiéndolo todo de nuevo. El sabor a canela, menta y poleo de tu piel me enloquece. El olor a romero y tomillo me invita a ronronear como animal en celo. Araño con miel y canela tu cuerpo, ato mis pensamientos a tus manos eternas y dulces. Y cuando los cuerpos piden más. Cuando llega el momento... sin decir paso, sin decir adelante. Sin decir lo siento, sin decir si me hubieras avisado...sin decir nada, porque a veces el silencio es más que sabio. Esta noche.

Ahora mismo. Ya, sin darnos cuenta. Viviéndolo. Ya estoy dentro. Me quedaría aquí para siempre. Inventaría un mundo nuevo. Quiero que la revolución próxima comience en tu útero eterno. En tu sexo sin freno. Dentro de ti el mundo me sabe a nuevo, el placer me convierte en viento del Sur...Dentro de ti existo, fuera... todo es un crudo invierno. Disfrutemos este instante. Es sólo nuestro.

Esta mañana al despertarme he podido anotar estas palabras desordenadas. Sin sentido???...Hoy será un día diferente???. Sabré mirar desde mi ventana para ver algo nuevo???. A veces saborear un silencio, te permite más tarde escuchar, placidamente, una sinfonía completa.


El vecino del 4º

(..."hoy puede ser un buen día... plantéatelo así"...

sábado, 16 de febrero de 2008

La ventana de la imaginación.-



Yo, ya saben, desde mi ventana es increíble el imperio que puedo llegar a controlar visualmente, un imperio sin lujos, sin reinado, sin burocracia, un imperio de la imaginación. Puedes encontrar cualquier sorpresa, hoy estuve un rato un tanto intranquilo, no había movimientos, no veía nada desde mis ventanas, desde ninguna de ellas, eso es raro, muy raro, nunca suele ocurrir. Desconcertante.

Sin embargo, cuando mi preocupación estaba comenzando a ser mas que peligrosa. A lo lejos, alcancé a vislumbrar una silueta femenina que me resultó conocida, ya vista y vivida en muchos otros momentos, y que sin embargo seguía siendo un tanto desconocida para mí. Incluso me llegó con nitidez el olor penetrante de su cuerpo, un aroma sensual directo, sin rodeos, que me transmitió pasión instantánea. Quedé atrapado por aquella extraña tan conocida. El color de sus cabellos eran como el fuego más intenso, sus ojos azules de mar eterno anunciaban el grito de la canela y el suspiro eterno y amoroso del Levante. Acerté también a ver que su desnudez se asomaba a sus propios deseos. Y por su rostro, debían de ser unos deseos muy ocultos, muy lascivos, tal vez estaba viendo en primicia sus más ocultos sueños.

Allá tenía aquella conocida al fondo, como dibujada por el mejor de los acuarelistas de siglos anteriores. La grité para llamarle la atención, para que se percatara de que estaba frente a ella, pero no me contestaba. Su cuerpo desnudo, su torso exultante miraba hacia el infinito, toda la lascivia y el fuego de su pasión hizo que mi cuerpo cambiara de aspecto y de estado. De repente me comenzó a subir la temperatura, el sudor pronto corría por mi cuerpo, la respiración se entrecortaba sin avisarme. Me faltaba el aire en mis pulmones, ni todo el viento del Sur me hubiera repuesto. Aquella figura inmóvil a lo lejos, en el espacio, en el tiempo, pasó de la quietud más impasible al movimiento mas enloquecido. La desconocida, la diosa, se encontraba amándose a sí misma, a sus propios sueños, y a medida que más la miraba más mujer me resultaba. Más accesible. Pero no logré que me contestara. Grité como nunca, como cuando nací por primera y única vez. La pasión y el desasosiego de mi cuerpo se iban transformando en la emoción esperada. Sabía que ella me contestaría. Pero no sabía si podría aguantar la espera. Giró su cuerpo, levantó sus ojos que se clavaron como fauces de un felino sobre el centro de mi alma, sobre mi propio sexo. Sobre todas y cada una de mis fantasías.

En aquel instante comprendí para siempre lo que era hacer el amor a distancia. Sin moverse del lugar. Sin sueños, sin lecturas aburridas, sin videos comerciales desenfocados. Ella estaba allí, al otro lado de una ventana que no existía. Y Yo que estaba aquí, seguía aparentemente en este otro espacio, en este ¿otro mundo? y sin embargo me veía junto a ella. Ha paso mucho tiempo, tal vez miles de versos, y continúo viéndome con ella, allá, cada vez que entreabro cualquiera de mis visillos.

El vecino del Cuarto

14 de septiembre de 2006

viernes, 18 de enero de 2008

La mirilla.




Desde una de mis ventanas, además de a mi vecinos, también veo parte de la calle. Eso nunca lo comenté. Pero me viene muy bien. Cuando veo llegar por la calle con prisas a Bea, ya sé lo tengo que hacer. Me preparo rápido. Me voy a escudriñar por la mirilla de la entrada de mi casa. Espero que abra su puerta, cuento hasta sesenta y nunca falla, la pillo siempre desnuda en su cuarto, despues salta veloz y despavorida hacia el W.C., allí es todo mucho mejor. Depende el dia. Pero eso igual os lo cuento otro día.
Hoy, sin apenas hacer ruído ya estoy a punto de mirar por esa dichosa mirilla que tanto me acelera el corazón. Diablos!!!!!!!!. No veo nada...qué es esto???...cielos!!!!!...Veo un ojo enorme. Es ella. Mi vecinita Bea. Ahora se retira y me enseña sus labios, carnosos, más que vivos, insinuantes, lascibos a más no poder, se retira un poco más y me muestra ... un pecho!!!!!. Se aleja más y estoy viendo cómo se baja los vaqueros. No lleva nada debajo. Todo ocurre en unos instantes.
Me guiña un ojo y en sus labios, claramente, puedo leer: "hoy vecino dejame trankila unas horitas". Tengo un invitado especial, pero es muy desconfiado. Anda. Si te portas bien...otro día te recompensaré, pero hoy no me mires desde tu ventana.
Me lanzó un beso con su dedo indice ligeramente mojado, desde sus labios, pasó por sus senos, se aproximó a su sexo que claramente se apreciaba, por su brillo, más que húmedo. Acepté el trato. Cada día creo que soy más blando. De todas formas, sé que ella cumplirá su palabra y yo mis fantasías.
Vosotros????... ya me contareis...

El vecino del 4º

domingo, 16 de diciembre de 2007

Jugador de póquer.-


En mi edificio tengo de todos los estratos sociales como vecinos, uno de los que es más curioso por su oficio, sin duda, es aquel que todos llaman el jugador de póquer. Nadie lo ha conocido ningún otro oficio. Un tipo que vive bien. Viste bien. No le falta de nada. Un ser solitario que trabaja de noche y duerme, la mayor parte del día. Yo le suelo hacer el seguimiento de vez en cuando. A veces trae compañía y eso lo hace más interesante. De una edad imprecisa, no pasa de los cuarenta y cinco pero se cuida bien y digamos que podría pasar por menos edad, si a esto le añadimos que cuida estrictamente la dieta, que la altura está por encima de la media, que su rostro es favorecido por los cánones de estética actuales, o sea el tipo está bien. Y eso que yo de hombres no entiendo. Intento ser objetivo y aportar nada más que datos. Uno de esos solteros de oro, solitarios y difíciles de cazar. Debe de tener algún secreto.


Por las habladurías, con las cartas debe ser bueno, auque también cuentan que en alguna ocasión anduvo metido entre rejas, desde luego que no lo parece. Si pasó unos años a la sombra, además por culpa de una fémina, según apuntan, eso podría confirmar su costumbre de lobo solitario.


Esa noche él llego tarde, mucho, yo estaba apunto de irme a dormir pero sus movimientos me dieron que pensar y apuré unos instantes, lo suficiente como para ver algo curioso. Según llegó a casa se quitó la corbata y arrojó lo zapatos lejos como si le molestaran, la chaqueta la dejó caer en el suelo sin importarle si se arrugaría o no. Se puso cómodo. Por lo que estaba viendo no se disponía a cenar, ni a ver una película, ni a ordenar la casa. Abrió un mazo de cartas nuevas. Extendió el tapete verde para jugar a las cartas. Bajó la lámpara que había sobre la mesa. Todo hacía pensar en una timba de cartas, ilegal, por supuesto. Aquello me interesó. Esperaría los acontecimientos sin prisas. El sueño se me despejó y me dispuse cómodo y atento para no perder detalles. La mesa dispuesta, la música baja, él seguía solo. Quién vendría a jugar???.


De repente cuando todo parecía estar preparado, se alejó hacia su cuarto, supuse que llamaría a los invitados. Pero no. De repente apareció con una muñeca hinchable, la sentó, la acarició sin demasiado interés y sin mediar palabra comenzó a jugar contra ella. No comprendía nada. Partida tras partida veía como mi vecino perdía contra una muñeca que ni siquiera pestañeaba. Al comenzar la partida ambos tenían un fajo de unos tres mil euros, calculo yo. A medida que pasaba el tiempo él se queda sin dinero. No perdió la calma. No se inmutaba, ni le temblaban las manos, ni sudaba, tampoco se levantó de la mesa en ningún momento. Él, que fuera ganaba siempre, era su oficio, su modo de vida. En casa perdía la mayoría de las partidas. Hasta que se quedó sin un céntimo. Increíble. Incluso imploró la última partida, como si pidiera un préstamo, uno de esos pagares de juego que tienes que pagar más tarde o más temprano. También la perdió.


Al terminar la partida, sin decir nada. Apesadumbrado, fue apagando las pocas luces que quedaban encendidas, pude ver como se arrodilló para meterse bajo la mesa. La muñeca inmóvil con unos ojos perdidos, mirando al infinito. Ví como él tuvo que pagar de alguna manera aquella última partida perdida. Sin rechistar. Ella a cambio nunca le diría que la deuda estaba saldada.


El vecino del 4º

(fecha de edición anterior 18 Septiembre 2006)

viernes, 2 de noviembre de 2007

La reforma, la mesita de noche y el lavabo.-

Han vendido un piso en mi edificio. Por fin, eso mueve mi vida por un tiempo. La transforma, la revitaliza. Habrá vecinos nuevos, nuevas cosas que ver. No pierdo detalles, me comporto como un niño cuando venden un piso, como si fuera a ser la fiesta de tu mejor cumpleaños, mucho mejor que los reyes en enero. El caso es que a los pocos días de la venta, formalizados los documentos, hubo movimiento de gente. Supuse que arquitectos, constructor, alguna que otra mujer, sola, acompañada. Andaba despistado, no tenía suficientes datos. No lograba configurar quién o quiénes serían mis próximos vecinos. La reforma no se hizo esperar, el ruido y el polvo fueron inevitables. Los comentarios llegaban desde todos lados. El conserje se quejaba que a él no le mandaba nadie, con malos modales menos, y de la obra ni hablar. Los que padecieron la obra más de cerca se quejaron por todo: el ruido era insoportable, tenían pesadillas con posibles inundaciones, que al paso que iba la obra sería como la del Escorial... Yo cada día más emocionado. Ahora sabía que me esperaban buenos momentos. Quien había pensado en la reforma debía de ser alguien muy especial. De entrada todos los tabiques fuera. Sólo dejó las cargas imprescindibles para que el piso no se viniera abajo. Un piso, una sola estancia. Eso por lo que los jóvenes ahora se pelean un loft. Un lugar que de entrada me empezó a interesar cada día más. Sería el lugar ideal para no perder detalles. Así fue. Las obras se agilizaron. Turnos de mañana y tarde. Todos los permisos en regla, ni una sola de las quejas paralizó la obra. Todo legal. Todo correcto el nido estaba siendo construido sin retrasos. Mi imaginación volaba más rápido que la obra sin duda alguna. Los carpinteros fueron los últimos en terminar. El olor a barniz inundó mis sueños más profundos. Estaba a punto a de conocer a los dueños????. Aún no sabía con certeza quién o quiénes eran. Aquella noche de abril no la olvidaré jamás. Hacía unos días que todo parecía tan en calma en el piso recién estrenado, que algo estaba apunto de ocurrir. Era evidente. Ya a altas horas de la noche llegó una extraña pareja. Me despertó el ruido al subir algunas de sus persianas. Ya estaban en mi poder. A mi alcance. No dieron muchas vueltas al pisito. Todo diáfano. Todo a estrenar. No había pareces que impidieran la vista. No había rincones. Tampoco muebles. Sólo pude alcanzar a ver una cama. Una mesita a un lado y a otro un lavabo. Se amaron como animales del pasado, sin recato, sin límites, sin prisas, sin que nada les arropara. Tras un tiempo impreciso. Alcancé a escuchar unas palabras. O pude imaginarme.
- Bueno... y ahora qué???? – dijo él - .
- Ahora... si tienes sed bebe de la fuente eterna de la pasión. Descansa y más tarde seguiremos -dijo ella- .
El agua cristalina de aquel lavabo inundó todas mis pesadillas por un tiempo. Días más tarde supe que la dueña era ella. El sólo era el arquitecto. Poco más tarde también pasó a visitarla el constructor. El jefe de obra. Los escayolistas. Los oficiales. Los peones. Aún espero mi turno, pacientemente. Yo también, de alguna manera, trabajé en aquella reforma.
El vecino del Cuarto.
19 de Septiembre 2.006

viernes, 12 de octubre de 2007

Amor y Sexo a ciegas.-



Ella, mi vecina del tercero "C", lleva meses que no se molesta en buscar nuevos novios. Ha roto con el protocolo de búsqueda. Ahora, sencillamente, alquila hombres, les paga, se desahoga y continúa con su vida como si nada. A mí me parece bien, yo sólo miro por mi ventana, y después aquí les cuento lo que veo. Ella les recibe sin demasiadas explicaciones, sin demasiados rodeos. Cuando abre la puerta se muestra como es. Quieta, frente la puerta, les deja que se identifiquen, su fiel perro Pirata permanece atento, yo no discutiría con él. Suele vestir colores que no llamen la atención, lo que más resalta en ella en esos instantes al verla es su bastón blanco, del que no se separa y sus gafas de sol. Siempre las lleva puesta. Ellos suelen tener una reacción de distancia o frialdad, como de quedarse un poco parados al principio. Cuando todo se aclara les deja pasar. Ellos cumplen su trabajo. A veces creo que con ella se recrean, se dejan llevar más allá. Suelo confirmar que la mayoría no abre los ojos nunca. Comprendo que tratándose de mi vecina ellos tengan ese detalle. Mi vecina disfruta de lo lindo, paga bien y exige resultados, aunque no lo exteriorice. Una vez que comienzan a desnudarla deja de dirigirles la palabras. Se centra en vivir el momento centímetro a centímetro. Es pasiva en la acción pero nadie podrá dudar de que es quien más disfruta en esos momentos. Jamás permite que le quiten sus gafas, ni quedarse sin su bastón blanco en cualquiera de sus manos.Dependiendo de cómo le vaya la economía o las apetencias, suele tener un par de visitas mínimo a la semana. Ya, desde luego, casi la tengo cogida el ritmo, para mí era fácil esperar el momento. El día que llama para un servicio se baña con mucha espuma, en lugar de la ducha rápida, se pone una ropa cómoda y fácil de quitar pero siempre muy sensual, las gafas y el bastón blanco no faltan nunca. En el último momento unas gotas de chanel nº 5 y ya está todo preparado. Después de la cita el rito también se desarrolla con precisión. Él cobra sin mediar palabra alguna. Ella paga con el dinero dentro de un pequeño sobre de papel reciclado, ligeramente perfumado, como no. Ella les despide ofreciéndoles una de sus manos que ellos siempre besan: no muerdas la mano que te da de comer decían en otras épocas, aún se repite en cierta manera, cada día. Cuando se cierra la puerta, tras unos instantes de silencio y al confirmar que el ascensor baja. Mi vecina respira como si hubiera terminado algo importante. Suele apretar las manos en señal de triunfo y da un pequeño saltito. Arroja las gafas sobre el mueble de la entrada y lanza sin piedad el bastón blanco sobre el viejo paragüero. De poco le valen ya ni las gafas, ni el bastón, corre de nuevo, esta vez toca ducha rápida, si no es tarde llamará a las amigas para salir. Llama a su fiel perro con un silbido sensual y suele terminar diciendo:
- Son como niños, juego con ellos, con esos que creen que todo lo saben, que todo lo ven. En realidad no ven nunca nada. El de hoy no estaba mal eh???? Pirata????... te has fijado que tenía tantas pecas que casi me da la risa cuando entró... tú si que eres guapo Pirata, anda ve a la cocina que te pongo la cena. Me tengo que preparar para salir y tú tienes que cuidar la casa como siempre...

El vecino del Cuarto 30 de septiembre de 2006


martes, 2 de octubre de 2007

La muñeca hinchable.-



Seguramente no me creereis... Pero el último inquilino, en realidad última, en mi edificio ha sido más que sorprende... Ha llegado la nueva inquilina esta misma mañana , justo el día que yo no he ido a trabajar (he puesto una buena excusa al jefe, pero perdonarme que no la cuente, por si lee todo esto, que no me extrañaría...él también es un mirón)...
En serio, no os lo creereis... pero en el tercero, el piso vacío que dejaron la anterior parejita la ha ocupado una muñeca hinchable. Como suena. Han llegado dos tipos de una empresa de mudanzas, han subido al tercero, el portero les ha abierto la puerta, yo interesado he visto todo el proceso. Han dejado un gran cajón en el salón, qué solo tenía una silla. Antes de irse uno de los señores ha visto que en el albarán decía que tenían que abrir la caja y dejar su contenido sobre la silla. Y así lo hicieron. A regañadientes y sin ganas. Un poco alucinados que estaban. Pero lo hicieron. De todas formas, deduje, que les habían pagado también que no pudieron negarse.
Dejaron a la muñeca sobre la silla, eso sí antes tuvieron que inflarla un poco, no se ponían de acuerdo de quien tenía que inflar... en fin un lío. Pero lo hicieron, insisto.
Al marcharse dejaron la puerta entreabierta y no me digais cómo pero empezó una procesión de visitas increibles. El conserje debía de saber algo... y se corrió la voz muy rápido. Qué raro no????...
Los primeros en llegar fueron Tomás y Angel, los jubilados más ancianos del edificio, y sin lugar a dudas también los más pícaros. Entraron con sigilo, llegaron al salón y tuvieron un ataque de risita floja, pero además aprovecharon para tocarla disimuladamente los pechos y alguna cosa más. Después llegaron los quinceañeros de turno que aprovecharon para hacerle un pequeño grafiti sobre uno de sus muslos.
Doña Carmen y Doña Jacinta entraron y salieron rápidamente escandalizadas, aprovecharon para poner sobre sus partes más intimas un pañito de cocina. ¡¡Ellas siempre tan recatadas y tan puritanas!!.
Más tarde algún atrevido se hizo fotos con el móvil, para enviarsela a los amigos, las chicas, tan coquetas como siempre, la pusieron una peluca y varios avalorios... en fin la mayoría de los vecinos fueron pasando. Ya entrada la noche alguien, no diré su nombre, incluso tuvo más que palabras y arrumacos con la increible muñeca hinchable.
Por desgracia a la mañana siguiente se la encontraron desinflada, en el suelo del salón, hecha unos zorros, dicen que incluso la habían cortado con unas tijeras o algo parecido en varios sitios. (se sospecha del viejo lejionario que creyó que era una de sus antigüas amantes...pero nadie dice nada...cosas).
En fin, toda una aventura pasajera. Mi edificio es así. Entran y salen personajes con mucha facilidad.

El Vecino del 4º.
(reconozco que miro... y ????)
(Texto del otro pisín, de Julio/2.007, el calor hacía estragos entre los vecinos...)

lunes, 24 de septiembre de 2007

Llegaron nuevos vecinos.-

Qué gozada, cuando llegan a mi edificio nuevos vecinos me encanta. Les hago un seguimiento especial. Y en este acaso además os lo voy a contar.
No sé si estaban o no recien casados, no importa. No sé si eran pareja de hecho, si anteriormente habían vivido con otras parejas... no sé... lo cierto es que aquel mes de abril llegaron un chico y una chica, una jóven pareja. Alquilaron o compraron el segundo-D. Entraron en un piso vacío... llevaba un par de meses con el cartel de sevende-se alquila. Traían dos móchilas, no muy grandes y un maletín de portatil. Todas las ventanas estaban abiertas. No perdieron nada de tiempo, aquel 8 de abril del año pasado según cerraron la puerta de su pisito, dejaron las cosas en la entrada y al llegar al salón ya estaban unidos en un beso de esos de película. Sin apenas moverse sus ropas fueron cayendo al suelo, sin prisas sin dejarse de besar. Aquella misma tarde hicieron el amor una vez en el salón, otra al salir de la ducha un par de veces más antes de quedarse dormidos sobre una vieja manta de cuatros que pusieron sobre el suelo de una habitación.
A la semana siguiente ya les había visto hacer el amor en todas las dependencias del piso que seguía aún sin muebles. Se amaban como dos animales enamorados sin piedad y control.
Comenzaron a traer cosas. Una mesa, un colchón (al suelo directamente), una pequeña lámpara. Algunos cojines.
Pude observar que en la habitanción que tenían el cochón, el portatil y las mochilas era el lugar dónde menos hacían el amor. De hecho, estadisticamente fuí descubriendo que según la casa se llenaba de muebles y más trastos, dismunuía los lugares dónde hacer el amor y en número de veces también.
Posteriormente, pasados unos meses, cuando comenzaron a ser frecuentes las visitas de amigos y familiares, con la casa ya bien colocada, repleta de muebles, incluso se hicieron de un pequeño animal de compañía y unas hermosas plantas... apenas sí hacían el amor.
Hasta que un día me despertaron tremendos ruídos. Desde su piso la chica y el chico comenzarón a tirar cosas al patio común. Sin discutir, sin violencia... sin malas miradas. Poco a poco fueron tirando todo lo que habían reunido en los últimos 6 meses. Varios vecinos de mi edificio de mi edificio comenzaron a gritarles: si no recogeis todo esto nos lo vamos a quedar!!!!!!!!!...
Para entonces ellos habían hecho las paces, con el piso vacío... sobre la pared de uno de los pasillos, que da al patio se amaban como el primer día. A ella le saltaban las lágrimas de placer... a él le escuché decir: "que se lo queden todo, por mí... yo contigo tengo suficiente".
Días después les ví marcharse, llevaban sus mochilas y el portatil. El amor es increible.

El vecino del 4º

(Colgado en la red en Julio 2.006, cuando el pisín estaba en Terra...)

domingo, 16 de septiembre de 2007

Tu también miraste ese día.

En mi bloque, en mi propio piso, siempre tuve un cierto sentimiento de culpabilidad. Y digo tuve, porque ya no. Soy el vecino de cuarto y tengo asumido que también me gusta mirar. ¿Pero no mira todo el mundo?. Aquella noche pude comprobarlo. Desde entonces miro con traquilidad todo lo que me rodea ... ¿ y qué?.
Era viernes. Muy tarde, tan tarde que son esas horas a las que ya no se mira el rejoj, o más aún, ya ni siquiera se ve el reloj. O incluso más... aveces es tan tarde que has perdido el reloj y ni siquiera lo has notado. Volvía a casa, creo que de un botellón de los grandes, de los descomunales. Un macro botellón en algùn luar de la ciudad. Esos detalles ya no importaban. Ahora intentaba subir a casa en unas condiciones lamentables, como de costubre. Algo había aprendido de otras veces.
Vivía en un cuarto y cuando vengo de botellón jamás uso el ascensor. Una sola vez que lo hice me resultó suficiente: volvía también en mal estado, el ascensor se detuvo, el sobresalto me sacó el contendio del estómago tan rápido que me quedé de piedra. Cuando me sacaron de allí me juré para siempre no dejar de hacer botellón pero no volver a cojer el ascensor.

Pero aquella noche todo estaba claro, subía las escaleras hasta el cuarto, a un paso razonable, no importa cuánto tiempo tarde, era mejor que quedarse encerrado. Y tuve suerte. Mucha. Aquella noche la vecina del tercero también volvía de lo mismo. En un estado casi como el mío. Un estado ideal para hablar de cosas que nunca se hablan.
Fuen un buen rato de esos que no imaginas que ocurran. Pues vaya como estamos!!!. Si vaya!!!. Pues anda que el botellón de esta noche ha sido una pasada!!!!. Pues sí!!!!. Me das fuego. No se puede fumar. Pero fumaremos. Que se joda la ley!!!.

Primero fumamos un cigarro, después algo más con el tabaco y acabamos en un rincón del tercero, justo cuando la luz deja de alumbrar, tan entremezclados que no sabría decir quien estaba dentro quien. Fue increible. No sé muy bien qué ocurrió. Pero estuvo bien. Todo demasiado rápido pero fue hermoso. Animal. Esas cosas cosas son así, si se tiene una segunda oportunidad es cuando van más lentas y es cuando empiezas a saborearlas. Pero no pudo ser. Ninguno de los dos olvidamos aquella noche, seguro. Pero ninguno de los dos lo hemos reconocido. Y menos que nos pillaron, que nos vieron. Ahí voy yo.

Todos miramos. Y muchos además se dejan ver. Pero bueno. Aquella noche varios ojos nos estuvieron viendo todo el tiempo, o casi todo el tiempo, como cuando los niños no quieren ver la pelicula de terror, pero siguen viendo. Y lo mejor, no nos delataron. Bien para todos.
Al día siguiente el dolor de cabeza era terrible, pero yo no olvidé nada. Ella supongo que tampoco pero apenas coincidimos por las escaleras, cuando lo hacemos las miradas procuran no cruzarse, un saludo entrecortado y rápido.

El vecino del 4º.

(fecha Publicación: 18 de Julio 2.006 (no digo na...eh?...jejejjejejje)

jueves, 13 de septiembre de 2007

He vuelto de vacaciones

Lo reconozco. Yo también ansío las vacaciones. Yo también viajo. Yo también paso todo el año soñando con las pasajeras vacaciones. Yo también marcho y desaparezco. Soy de los que no contesta al móvil ni a los mensajes cutres, a veces, ni siquiera a los importantes. No soy tan raro. Sólo soy un vecino más del cualquier cuarto piso que le gusta mirar y que lo reconoce. No como otros muchos que también miran y no lo dicen que también sueñan cada día con no ir a trabajar y jamás lo confiesan. Qué su único sueño es tener un dinerito, mucho claro, pero mucho, mucho, para desaparecer delante de las narices del jefe sin recoger el finiquito y despidiéndose entre insultos y vítores. En fin. Os contaré un secreto.
Mi terapeuta, porque sí, yo también voy al psicólogo, no sé para qué, pero voy...pues eso él me recomendó un lugar para curarme, para dejar de mirar a todas horas, para dejar de ver a escondidas, para dejar de perseguir las historias de los demás... bueno eso... él quería curarme. Me envió a una clínica muy especial. Yo aún no sé de qué demonios he de curarme. Pero les contaré.
Me recibieron con todo tipo de sonrisas, no me extraña cobran una pasta, amabilidad, todo muy armónico, aséptico, equilibrado, futurista, todo demasiado perfecto para poder curarme. Estuve sólo una noche y casi me vuelvo loco, todas las ventanas estaban selladas, no daban a ninguna parte, sólo se veían imágenes para relajarse y soñar. Nadie al otro lado del pasillo, no se oían voces, no podía hacer el seguimiento ni siquiera de una mosca. Todo perfecto para sus planes. Ellos creyeron que me curaría. Yo pensé que me volvía loco. Al día siguiente rapté al que pretendía servirme un desayuno con toda la amabilidad del mundo. Les hice que me soltaran. Tuve que firmar mil documentos. No me devolvieron el dinero. Pero puedo seguir siendo el mismo de siempre.
En unas horas había conseguido un crédito-expreso para poder escaparme a un vulgar apartamento en el sur de nuestras repletas playitas. Una locura desde mi ventana tenía la piscina y la entrada a los apartamentos controlados, permanentemente. Por las noches la piscina seguía siendo el centro de perversión y lujuria. Estuve tres días sin salir del apartamento, todo me lo servían allí, comida, bebida, chuches, frutos secos... Vengo de las vacaciones más enfermo que nunca pero con los ojos aún enrojecidos. Apenas pude dormir. Ya les contaré. Mentes enfermas, seguro que ya están pensando en lo peor... y cierto... aciertan. Pero deberán esperar para otro momento. Ahora tengo que ponerme al día en mi piso. Desde el cuarto sigo siendo el dueño de todo lo que pasa en mi edificio.
El Vecino del Cuarto. 3 de Septiembre 2006

(si os fijais en la fecha así empecé, más o menos...jejejejjejeje)