jueves, 17 de julio de 2008

Cuarto tiempo y final.-




CARTA A QUIÉN SABE NADIE.
QUIÉN SABE POR QUÉ.

A/A : Sin destinatario concreto.
DE: El vecino del 4º.


No puedo creer que esté escribiendo una carta dirigida a no sé quién. A un destinatario desconocido, indefinido, inconcreto. No encuentro la necesidad ni la explicación, pero aquí estoy pegado a las teclas de mi PC. Y por lo que veo no puedo parar. Así pues, me dejaré llevar hasta el mismísimo lugar o persona desconocido que sea.

Mediante la presente me dirijo a usted para contarle mi situación concreta. He realizado un descubrimiento sorprendente y del cual me siento gratamente recompensado y un tanto ruborizado.
Creo que es sabido por todos que existen múltiples y casi infinitas maneras de llamar a una cosa u acción con muchas y diferentes palabras. En concreto a mi memoria se me vienen unas cuantas palabras o frases tópicas para hablar del mismo asunto: “marcha atrás”, “coito interruptus”, “aquí te pillo aquí te mato”, “polvo fugaz”, “ya???, pues vaya”, “hasta el infinito y más allá” (está quizás sea otra cuestión, no sé)… En fin que amar, hacer el amor, aparearse, rozar la cebolleta y cosas mil variadas tienen frases y expresiones de sobra conocidas por todos. Ahora no nos hagamos ni los estrechos ni los novatos.
Otra cuestión importante sobre el asunto es el tiempo del lance. Con y sin incluir prolegómenos, devaneos, retiradas a tiempo y demás adornos previas a o entre y el final. En definitiva no hay dios que se ponga de acuerdo en cuánto tiempo es el ideal. Todo el mundo coincide en lo genérico, ni mucho tiempo ni poco. No existen reglas fijas. Incluso con datos objetivos y matemáticos de otros asuntos, sí, cantidad por ejemplo, no hay manera de ponerse tampoco de acuerdo. Se cruzan criterios y preferencias, veinte centímetros no son siempre veinte. Calidad frente a cantidad es un argumento que va y viene. En fin. Caminos inescrutables y designios del señor infinitos que no nos terminan de poner de acuerdo en nada o casi nada sobre y referido al sexo. He dicho sexo???…sí, quería decir sexo desde el principio de mi epístola. Así es. Me siento mejor. Prosigo.
Por todo esto, y anteriormente referido, no quiero hablar de tanto tópico. Quiero contarle una experiencia singular, al menos para mí. La cosa había empezado bien. Pactamos, porque estas cosas si se pactan mucho mejor. Pactamos ella y yo que sería rápido. Alguien tenía que llegar a casa a lo largo de la mañana.

- Mejor uno rápido ahora. Y uno tranquilo a la noche.
- Hecho, mejor uno fugaz que ninguno.

Estábamos en ello, ese arranque fugaz, ese instante que siempre parece poco e insuficiente, pero tan ansiado…no concluía, excelente, no sería tan fugaz-fugaz…pero cuando estábamos casi al final sonó el timbre y con extrema rapidez aparecimos visibles ante la visita esperada. La cosa se fue liando y no hubo manera de terminar lo empezado. Un tiempo. Más tarde, ya pasada la hora de la comida, con juegos de miradas cómplices ambos sabíamos que se acercaba esa hora mágica dónde muchas cosas se reconcilian y se reeencuentran entre la piel y los deseos. La mágica siesta sería nuestra oportunidad de cerrar un círculo inconcluso. Al menos eso pensamos. No fue posible, una, dos… y hasta tres llamadas del teléfono. Los vecinos llamaron para avisar que cortarían el agua. Quién quería beber agua en esos momentos, después sí, pero con los cuerpos entrelazados, fusionados, abrasados…Nada no hubo manera de terminar. Segundo Tiempo. Tomamos un té helado entre risas y guiños. Total la noche estaba cerca. El pacto seguía vigente. Sería cuestión de tomárselo con calma. Toda la tarde y parte de la noche que se acercaba fue un continúo esperar, un rozo y cruzarse entre los pasillos de la casa sabiendo que había algo que aún no había acabado, que estaba por llegar, como muchas otras veces pero esta vez se había mantenido en el aire de una manera distinta.
Ya sin tiempo de por medio. Sin prisas. Sin metas previas. Los cuerpos se envuelven con esa lentitud ceremoniosa, esa actitud de mezclarse para saborear hasta el último instante previo al goce final. Me estaba gustando. Ella y sus gemidos hablan el mismo lenguaje de compensación en el goce compartido y acordado. Pero no llegaba el final para ninguno de los dos. Por increíble que parezca sonó el teléfono con tanta insistencia que no pude resistirme a cogerlo envuelto en una mezcla increíble de sudor y fluido variado. El tío estaba en urgencias. Tuvimos el tiempo justo para decir si, tomar dirección, coger la cartera, las llaves y alguno de los móviles. Pasamos una noche en vela rodeados de máquinas y ruidos. Nuestras miradas se entrecruzaron miles de veces, no pudimos dejar escapar alguna mueca de complicidad. Tercer tiempo inconcluso. Esto empezaba a ser un destino???…
Cuarto tiempo y final. Al volver del hospital. Una vez que llegamos a casa. Ya sabíamos que lo del tío no era tan grave. Los móviles apagados. La puerta cerrada con todas las vueltas. Los móviles cerrados, fuera de cobertura o en silencio eterno, puestos boca abajo y sin mirarlos. Voló la ropa, con alas de deseos incontenidos. Los labios buscaron a los labios, las manos arañaron el aire, entre risas y gemidos allí mismo, contra la pared, sin recorrer un centímetro más. Cuarto tiempo y final. Explosión. Mas de cuarenta y ocho horas para terminar “mejor uno rápido que ninguno” que dijimos el día anterior. Contando así alguien podría imaginar insatisfacción o cosas peores. Pues no. Al contrario. Por eso le dirijo esta carta a usted, sea quien sea, esté dónde este. Es posible que el cúmulo de circunstancias jamás vuelva a repetirse. Pero le confieso que ha sido increíble. Probablemente también irrepetible. Quién sabe. Yo por si acaso se lo cuento. Estoy incluso hasta por registrar el incidente, por si fuera un invento o algo.

Sin otro particular, quedo a su disposición.
Atentamente su querido vecino del 4º.



Posdata: no hay posdata...



13 comentarios:

La gata Roma dijo...

Jajaja, ¿conjura de los Dioses? ¿leyes de Murphy? Bueno, bien está lo que bien acaba, diría alguna anciana abuela de alguien.
ES bueno mandar cartas a nadie, no tienes que aguardar una respuesta que a veces es mediocre…
Kisses

El vecino del 4º dijo...

ahhhh... pero Murfhy no era un dios???...jejejjejeje...y lo mejor de mandar cartas a nadie, además de no tener respuesta es que te sale mu baratito...

muas gatita...

tu vecino del 4º

Malvaloca dijo...

Según dicen, hay cierto grupo humano que no quiere "buenos principios" ni para sus hijos.

Visto lo que cuentas, creo que yo también me voy a apuntar.

Claro que sale baratito enviar cartas a nadie. Con un solo sello...

Besitos, Vecino

Vane dijo...

Bueno, al final acabó bien, como debía acabar, además con lo de tanto esperar se hizo más intenso que lo que en un principio esperabais...

Besines

El vecino del 4º dijo...

Malva y Loca, y Vane, gracias...me alegro que hayais conectado con el texto...jejejjeje... gracias tb por la visita siempre dejais parte vuestra en este rincón...

besos-besos

vuestro vecino del 4º

prometeo dijo...

Si bien acaba, esta bien...hay muchos sucesos paranormales como ese en multiples ocasiones: si algo puede salir mal, saldra mal.
En este acabais bien. carta a un desconocido o cocido sin hacer que en verano es muy caluroso.
Bueno, voy de viaje, hasta la vuelta en algo mas de una semana. Un abrazo.

lunadeplata dijo...

Ay vecino q digo yo q Dios aprieta, pero no ahoga!, y aunque al principio no salio como esperabas, creo q salisteis ganando, amos q fue un dia intenso!
Ole!
Besos luneros

El vecino del 4º dijo...

Prometeo, buen viaje...que disfrutes de un tirón...jejejjejeje...no diga na...


tu vecino del 4º

El vecino del 4º dijo...

intenso, intenso y oleeeee...jejejjejeje...
besos lunares, o lunares en los besos... o en fin...tu sabessssss...


tu vecino del 4º

Veïna dijo...

Jajajjajajaj esos son los mejores Vecinico... que ahora sí, que ahora no, que nos pillan, que llegamos tarde... en fin exquisito, después de tanto deseo interrumpido...

Carta sin destinatario??? así fue el inicio de mi diario hace muuuuuuuuuuuuuuuuuchos años...

Un placer como siempre.

Petonets

El vecino del 4º dijo...

mmmmmm...ese diario sí que tiene que tener...jejejjeje...no digo na...ya hablaremossss...jajajajjaja.

bueno vecinita...besotes veraniegos...

tu vecino del 4º

Anónimo dijo...

me podrías decir de quién es por favor el cuadro de las rosas con cadena?
gracias

Enigmática dijo...

A veces que las circunstancias no acompañen los hacen mejores, más intensos, más disfrutados...

Besos,

Enigmática